15 de julio de 2017

Dinosaurios Fantásticos y Dónde Encontrarlos - Parte 1: Ischigualasto

Antes que nada, agradecer al fiel y apreciado seguidor de este blog, Kbika 2 por la idea para esta nueva serie de entradas. La misma consiste en hablar sobre algunas formaciones geológicas en las que se pueden encontrar fósiles de dinosaurios y mencionar las diversas clases de dinosaurios que habitaban en éstas durante el Mesozoico. ¿Y qué mejor forma de inaugurar esta nueva serie que con una formación a la que algunos llaman "La Cuna de los Dinosaurios"? Hablamos de la Formación Ischigualasto, localizada en el noroeste de Argentina. Las rocas de este lugar datan de la etapa carniense del período Triásico, teniendo una edad de entre 231 a 225 millones de años de antigüedad y pese a que hoy es predominantemente árida y desértica, la geología de la zona nos indica que a finales del Triásico era una pantanosa planicie fluvial. En esta formación se han encontrado algunos de los dinosaurios más antiguos de los que se tiene registro, siendo algunos tan primitivos que su clasificación es objeto de polémica. Entre los dinosaurios que se pueden encontrar en el Ischigualasto están:

Chromogisaurus novasi - Un sauropodomorfo basal de pequeño tamaño sólo conocido por algunas vértebras y huesos de las caderas y de las patas.

Reconstrucción del Chromogisaurus por Sebastián Rozadilla

Eodromaeus murphi - Un terópodo basal pequeño conocido por algunos huesos fragmentarios.

Reconstrucción del Eodromaeus por Todd Marshall

Eoraptor lunensis - Un dinosaurio primitivo que ha resultado difícil de clasificar. Algunos los consideran un saurisquio basal, otros un sauropodomorfo y otros un terópodo.

Reconstrucción del Eoraptor por artista desconocido

Herrerasaurus ischigualastensis - Un dinosaurio carnívoro primitivo de clasificación dificultosa y de tamaño relativamente grande en comparación con los demás dinosaurios de su ecosistema, conocido por restos de varios ejemplares. Usualmente, se lo considera un terópodo, aunque algunos investigadores lo clasifican como un saurisquio basal.

Reconstrucción del Herrerasaurus por Vlad Konstantinov

Panphagia protos - Un sauropodomorfo primitivo de constitución ligera conocido por un cráneo parcial y material postcraneal fragmentario. Los rasgos apreciables en el cráneo muestran indicios de una alimentación omnívora. De ahí su nombre (Panphagia significa en griego "Comedor de todo").

Reconstrucción del Panphagia por Gabriel Ugueto

Pisanosaurus mertii - Usualmente considerado el ornitisquio más primitivo, aunque en la actualidad su clasificación es dudosa y hay quien lo considera un silesáurido en lugar de un dinosaurio.

Reconstrucción del Pisanosaurus por Michael B. H.

Sanjuansaurus gordilloi - Un dinosaurio emparentado con el Herrerasaurus y de tamaño similar a éste, conocido por un esqueleto parcial y fragmentos de una mandíbula inferior.

Reconstrucción del Sanjuansaurus por Jorge Antonio Gonzalez

Sin embargo, los dinosaurios no eran el grupo animal dominante de este ecosistema. En la cima de la cadena alimentaria se encontraban los rauisuquios como el Saurosuchus, un tipo de arcosaurios parecidos a los cocodrilos. Por otra parte, los herbívoros más comunes eran los rhyncosaurios (un grupo de arcosaurios que desarrollaron un pico similar a los dientes de los roedores), como el Hyperodapedon y los dicinodontes (una clase de reptiles más estrechamente emparentados con los mamíferos), como el Ischigualastia.

10 de junio de 2017

¿Regresa el Tiranosaurio Escamoso del Siglo XX?

Durante los últimos días en los círculos paleontológicos, se ha hablado bastante de la posibilidad de que el famoso Tiranosaurio rex tuviese un cuerpo completamente cubierto de escamas. Para algunos, esto no será sorprendente, ya que esta es una imagen que se ha difundido bastante en los medios. No obstante, en tiempos recientes, la noción más comúnmente aceptada por la comunidad científica ha sido que los tiranosáuridos (la familia a la que pertenece el Tiranosaurio) probablemente presentasen algún tipo de integumento filamentoso (plumas o protoplumas).

Ilustración hipotética de un Tiranosaurio sin integumento filamentoso por RJ Palmer

El pasado 7 de junio, sin embargo, fue publicado un estudio encabezado por el Dr. Phil R. Bell en el que se describen impresiones de piel de Tyrannosaurus rex. Estas impresiones de piel fosilizadas fueron descubiertas en el espécimen BHI 6230 hace más de una década, pero no habían sido descritas en un artículo científico hasta ahora y todo lo que se conocía de ellas antes de la publicación de esta investigación eran fotografías que circulaban en internet.

Basados en la recuperación y análisis de impresiones de piel asociadas a diferentes partes del cuerpo, específicamente de la cola y del cuello (aunque no se especifica de qué parte del cuello provienen), los autores concluyen que los tiranosauroides (el grupo Tyrannosauroidea) probablemente fueron perdiendo el integumento filamentoso durante su evolución y atribuyen este fenómeno principalmente al gigantismo y a las implicaciones de un cuerpo macizo en la termorregulación (a mayor masa corporal, mayor retención calorífica).

Diagrama fotográfico de las impresiones de piel de T. rex en el estudio de Bell et al

Sin embargo, a diferencia de otros medios donde sólo se publica "lo que vende" (es decir, lo que genera visitas), en este blog se busca más fomentar el pensamiento crítico. Por esa razón, el título de esta entrada está redactado en forma de pregunta. Dicho esto, tengamos en cuenta algunas consideraciones antes de dar una respuesta concluyente a la pregunta titular:

  • Las impresiones fosilizadas se concentran en zonas aisladas que no cubren un área mayor de 5 centímetros cuadrados en el cuerpo de un coelurosaurio de 12 metros de largo. A eso se suma el hecho de que el registro fósil ha demostrado en más de una ocasión que las escamas y las estructuras filamentosas pueden existir en contigüidad. De hecho, los autores de este nuevo estudio no descartan la posibilidad de que el T. rex tuviese plumas o protoplumas al menos, en el área dorsal.
  • Las estructuras apreciables en las impresiones descritas tienen un diámetro no superior a un milímetro, siendo indistinguibles a simple vista y asemejándose más a los tubérculos pequeños y poligonales vistos en la piel de las aves (usualmente, ocultos bajo una capa de plumaje) que a las escamas compactas e irregulares apreciables en la piel de los reptiles, algo que muchos expertos habían notado incluso antes de la publicación del nuevo estudio de Bell y sus colegas y que además coincide con los patrones vistos en fósiles de otros tiranosáuridos.
  • En 2014 se publicó un estudio que sugiere que los dinosaurios no eran endotérmicos (de sangre caliente), sino mesotérmicos (de sangre "tibia"), por lo que su metabolismo no necesariamente funcionaría igual al de las aves y mamíferos de hoy, lo que implica un nivel de incertidumbre a considerar en cuanto a las implicaciones de esto en la termorregulación. Además, es sabido que las plumas tienen propiedades diferentes a las del pelaje en lo que respecta a la retención calorífica, pudiendo incluso liberar calor y contribuir al refrescamiento del animal.
  • El plumaje sólo puede preservarse en los fósiles bajo determinadas condiciones químicas y ambientales. Teniendo esto en cuenta, el paleontólogo Stephen Brusatte indica que el hecho de que no se aprecien signos obvios de filamentos en las impresiones descritas en el nuevo estudio no significa que éstos no estuviesen presentes cuando el animal vivía. A eso se suma el hecho de que algunas de las impresiones (específicamente, las vistas en las caderas) están adheridas al hueso. El paleontólogo Andrea Cau alega que dado que en vida, la capa de piel externa debió estar separada del hueso por otras capas de tejido (músculos, grasa, tendones, etc.), esto indica un alto grado de deshidratación que sugiere que el animal murió en circunstancias áridas, lo cual dificultaría la conservación en estado prístino del integumento y la preservación de potenciales estructuras filamentosas, las cuales habrían sido más propensas al deterioro durante el proceso de descomposición. Asimismo, según Andrea Cau, cabe la posibilidad de que las estructuras vistas en las impresiones no sean realmente escamas, sino protuberancias formadas tras la muerte del animal, durante la descomposición y fosilización debido a fenómenos como la deshidratación. En resumen, es posible que el animal en vida haya tenido plumas, mas éstas no se preservaron durante los procesos tafonómicos (todo lo que ocurrió con el cuerpo del animal luego de su muerte).

Quisiera cerrar la entrada aclarando que el propósito de ésta no es difundir la idea de que el T. rex definitiva e incuestionablemente tuvo plumas o protoplumas, sino puntualizar que dicha posibilidad no queda contundentemente descartada con la información que arroja esta nueva investigación.

Fuente del estudio: http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/13/6/20170092

Otras referencias consultadas:
http://theropoda.blogspot.com/2017/06/pregiudizi-di-pelle-nellevoluzione-dei.html
http://theropoda.blogspot.com/2017/06/quelle-squame-sono-squame.html
http://news.nationalgeographic.com/2017/06/tyrannosaurus-rex-skin-fossils-feathers-scales-science/

27 de mayo de 2017

¿Dónde están los ornitisquios del Triásico?

Nota: Esta entrada será un poco distinta a las anteriores en términos del tono utilizado, ya que como autor del blog, quisiera explorar varios acercamientos a la hora de divulgar información en este espacio para darle variedad y dinamismo. Dicho esto, procedamos con el tema.

Ah, los ornitisquios. Ese grupo de dinosaurios tan diverso cuya evolución llevó a colosos con placas, como el Stegosaurus, a tanques vivientes, como el Ankylosaurus, a gigantes con golas y cuernos, como el Triceratops y a exhibicionistas crestados, como el Lambeosaurus. ¿Pero cómo fue que ese grupo se diversificó tanto? ¿Cuáles son sus orígenes?

Durante mucho tiempo, se ha pensado que las respuestas a estas interrogantes las pueden ofrecer dinosaurios como el Pisanosaurus, un pequeño animal encontrado en la Formación Ischigualasto (donde también se encontró al Eoraptor, al Herrerasaurus, al Panphagia, al Eodromaeus, entre otros), datando de aproximadamente, 230 millones de años y habiendo por tanto, vivido a finales del Triásico, período en el que se originaron los dinosaurios. Por si fuera poco, su edad lo convierte en el ornitisquio más antiguo conocido.

Reconstrucción hipotética del Pisanosaurus por Michael B. H.

De modo que tenemos un ornitisquio en lo que algunos llaman "la cuna de los dinosaurios" (aunque hay que tener en cuenta que se han descubierto posibles fósiles de dinosaurios en rocas un tanto más antiguas). ¿Y quién puede negar que esto es una pieza clave en el rompecabezas de la evolución de este grupo y de los dinosaurios en general?


Oh... Pues al parecer, el paleontólogo Federico L. Agnolín lo puede negar. Y eso es lo que pasa cuando el único material de Pisanosaurus encontrado es un ejemplar en un pobre estado de preservación, el cual para completar, se ha degradado aún más debido a descuidos durante el proceso de preparación del fósil. Esto ha hecho que la clasificación del Pisanosaurus sea todo menos sencilla. Tan drástico es el caso que, como nos demostró Agnolín, ahora inclusive hay dudas de que sea un dinosaurio.

Con el Pisanosaurus en estado de clasificación dudoso, el próximo ornitisquio más antiguo que se conoce es el Eocursor, encontrado en la Formación Elliot al sur de África. Aunque también está incompleto, gracias a su mayor grado de preservación, podemos ver que sus caderas y su pelvis indican que se trata claramente de un ornitisquio. De modo que podríamos decir que el Eocursor es el que responderá nuestras preguntas sobre el origen y diversificación del grupo. No es tan antiguo como el Pisanosaurus, pero habiendo sido encontrado al sur de la Formación Elliot, sabemos que es de edad triásica y siendo tan antiguo, puede ayudarnos a encontrar algunas respuestas, ¿verdad?


Mejor me trago mis palabras. Como menciona el Dr. Thomas Holtz en su Twitter, resulta que contrario a lo que se pensaba originalmente, el Eocursor fue encontrado en la parte superior de la Formación Elliot, la cual data de principios del Jurásico, no en la inferior, que es de edad triásica.

Pero bueno, aún tenemos una última esperanza: el heterodontosáurido no identificado de la Formación Laguna Colorada de Argentina, descrito por Ana M. Báez y Claudia A. Marsicano. No será tan basal y ya estará algo diversificado, pero sigue siendo uno de los primeros ornitisquios y al ser de edad trásica...



Y con lo que nos dice aquí la Dra. Laura Porro, damas y caballeros, parece que ahora no tenemos registro definitivo de ornitisquios en el Triásico. En su lugar, lo que tenemos es lo que en paleontología se conoce como un linaje fantasma en la misma base evolutiva de los ornitisquios.

No obstante, hay que aclarar que esto no significa que no hubiese ornitisquios en el Triásico. Es sólo que no se han encontrado aún (o mejor dicho, los pocos que se han encontrado hasta ahora están en duda) y dado lo difícil que es conseguir buen material de dinosaurios de este período y el pobre estado de preservación en el que tiende a encontrarse, ¿quién sabe cuándo surgirá un hallazgo que nos permita conocer cómo eran y cómo se diversificaron los primeros ornitisquios? Por otro lado, siendo más optimista, ¿será posible que ya se haya descubierto alguno, pero que aún no se haya descrito? O dada la forma en que se ha estado tambaleando el árbol familiar de los dinosaurios últimamente, ¿será posible que nos llevemos una sorpresa con alguna pista que aún no se haya estudiado tan a fondo? Sólo el tiempo lo dirá.

Referencias:
1. https://en.wikipedia.org/wiki/Pisanosaurus#cite_ref-14
2. https://mobile.twitter.com/TomHoltzPaleo/status/792402405174370306
3. https://peerj.com/articles/1494/

2 de abril de 2017

Revolución en el árbol familiar de los dinosaurios

Tarde, pero seguro. Muchos se habrán enterado ya de que el árbol familiar de los dinosaurios al parecer no fue plantado en terreno firme y ahora está tambaleándose, lo que ha dado mucho de qué hablar durante los últimos días.

La base de todo esto es un nuevo estudio publicado por Matthew Baron, David Norman, y Paul Barrett que cuestiona la clasificación tradicional de los dinosaurios utilizada durante los últimos 130 años en la que se divide el grupo Dinosauria en dos grandes ramas: Saurischia y Ornithischia. Puede encontrar más información sobre la clasificación tradicional aquí.

En el nuevo estudio, los paleontólogos investigan las similitudes entre distintos dinosaurios y proponen que los terópodos están más emparentados con los ornitisquios que con los sauropodomorfos tras comparar sobre 457 características diferentes en 74 especies. Como resultado, se ha propuesto el grupo "Ornithoscelida" (término originalmente acuñado por Thomas H. Huxley en 1867) que incluiría a los terópodos y a los ornitisquios, mientras que los sauropodomorfos permanecen en Saurischia, junto con los herrerasáuridos (ahora no considerados terópodos).

 Cladograma diseñado por Darren Naish

La nueva clasificación implica una re-definición del grupo Dinosauria y de Saurischia. Por otra parte, el estudio menciona también la posibilidad de que los dinosaurios se hayan originado en el hemisferio norte, idea opuesta a la concepción actual, según la cual, es probable que los dinosaurios se hayan originado en Sudamérica o África.

No obstante, es de tener en cuenta que las proposiciones de Baron y sus colegas de momento son sólo una hipótesis que todavía no ha sido unánime aceptada por la comunidad científica, mas eso no significa que no pueda serlo. Si otros científicos prueban la hipótesis y sus resultados son consistentes con los de los autores, este hallazgo podría tener importantes implicaciones para nuestra comprensión de la evolución de los dinosaurios.

Fuente del estudio: http://www.nature.com/nature/journal/v543/n7646/full/nature21700.html

Otras fuentes consultadas:
  • https://blogs.scientificamerican.com/tetrapod-zoology/ornithoscelida-rises-a-new-family-tree-for-dinosaurs/
  • http://theropoda.blogspot.com/2017/03/la-tassonomia-dei-dinosauria-e-se.html
  • https://www.sciencedaily.com/releases/2017/03/170322143202.htm

22 de marzo de 2017

Errores en Documentales: Los Invasores de la Formación Chinle (Walking with Dinosaurs)

La serie "Walking with Dinosaurs" (Caminando con Dinosaurios) es reconocida como uno de los documentales más destacados sobre la vida mesozoica. Sin embargo, como ya hemos visto, eso no significa que esté exenta de errores y cuando se trata de discordancias científicas, hay algunos que simplemente son difíciles de pasar por alto. Esto puede verse desde el primer capítulo de la serie, "Sangre Nueva", el cual tiene lugar a finales del Triásico en la Formación Chinle, la cual se encuentra en la colindancia entre Arizona y New Mexico, EE.UU. En este episodio podemos observar parte de la fauna nativa la Formación Chinle, como el Coelophysis (un terópodo primitivo), el Postosuchus (un rauisuquio de gran tamaño) y el Placerias (uno de los últimos dicynodontos), pero también hacen aparición algunas criaturas que no se conocen en dicha formación y cuya presencia en la misma es muy poco probable, estando por lo tanto, fuera de contexto.

Una de esas criaturas es una especie no identificada de cynodonte.

Imagen propiedad de la BBC

También podemos ver al Peteinosaurus, un pterosaurio primitivo encontrado únicamente en la Formación Caliza de Zorzino de Italia.

Imagen propiedad de la BBC

Otra es el Plateosaurus, un sauropodomorfo basal sólo conocido en la Formación Trossingen de Alemania (aunque material referido al género ha sido encontrado en otras partes de Europa). Por si fuera poco, en el documental es representado asumiendo una locomoción cuadrúpeda cuando los expertos piensan que era bípedo.

Imagen propiedad de la BBC

Pero la interrogante es: ¿Por qué el programa pone a estos tres seres a invadir la Formación Chinle?

Pues en el caso del cynodonte, es probablemente debido al hallazgo de un par de dientes fosilizados encontrados en la formación inicialmente atribuidos a un cynodonte desconocido. Posteriormente, se descubriría que éstos no eran atribuibles a un taxón dentro de Cynodontia, por lo que de momento no hay pruebas de que el grupo estuviese presente en dicha formación.

El caso del Peteinosaurus y del Plateosaurus ya es un poco más difícil de justificar, pero es posible que los productores hayan querido explorar la presencia de pterosaurios y sauropodomorfos en ese ecosistema, lo cual no es del todo erróneo, ya que se han encontrado fósiles de pterosaurios (que irónicamente, muestran una mayor similitud con el Eudimorphodon que con el Peteinosaurus) y huellas atribuidas a sauropodomorfos basales en la Formación Chinle, pero ese material no ha sido estudiado tan exhaustivamente como para asignarlo a un taxón específico previamente descrito. De modo que donde erra el programa es en la asignación de un nombre genérico al pterosaurio y al sauropodomorfo mostrados en este episodio y especialmente, en asignarlos a taxones sólo encontrados en Europa, ya que no hay nada que respalde la presencia de éstos en la Formación Chinle y es poco probable que el material mencionado sea asignado a estos géneros en particular.

Así que como siempre, seamos cuidadosos y críticos con la información que se nos ofrece en los documentales.

Referencias:
Libro "The Princeton Field Guide to Dinosaurs" de Gregory S. Paul
Libro "Dinosaurs: The Grand Tour" de Keiron Pim
http://chinleana.fieldofscience.com/2009/09/enigmatic-triassic-taxa.html
http://dipbsf.uninsubria.it/paleo/dvecchia.htm
https://www.researchgate.net/publication/281625871_Eosauropus_a_new_name_for_a_Late_Triassic_track_Further_observations_on_the_Late_Triassic_ichnogenus_Tetrasauropus_and_related_forms_with_notes_on_the_limits_of_interpretation