18 de marzo de 2018

Pterosaurios: Exitosos Hasta el Final

Ah, los pterosaurios. Este grupo de reptiles voladores que surcó los cielos antes de que los dinosaurios lo reclamaran tuvo una historia evolutiva tan interesante como la de éstos. Hoy sabemos que fue un grupo muy diversificado y que llegaron a adaptarse a diferentes ecosistemas y estilos de vida durante casi todo el Mesozoico, demostrando ser un linaje sumamente exitoso. Sin embargo, a finales del período cretácico los pterosaurios comenzaron a experimentar una decadencia junto con sus primos, los dinosaurios. El por qué no se sabe con exactitud y es un misterio que ha llevado a la formulación de varias teorías. Lo que sí se sabe es que para el final del Cretáceo, la mayoría de las familias de pterosaurios ya estaba extinta.

Varias especies de pterosaurios
Arte de Sergey Krasovskiy

Durante mucho tiempo, se pensó que sólo una estirpe había prevalecido hasta el final del Mesozoico: la de los azhdárquidos, los cuales incluían a las especies de pterosaurios más grandes, como el Quetzalcoatlus y el Hatzegopteryx. Y es que hasta hace poco, éste era el único grupo de pterosaurios de los que se solían encontrar fósiles de esa edad. Sin embargo, eso cambió.

El azhdárquidos Quetzalcoatlus
Arte de RJ Palmer

El pasado 13 de marzo, un equipo de paleontólogos encabezado por David Martill publicó el hallazgo de seis ejemplares de pterosaurios descubiertos en la Cuenca de Ouled Abdoun, en Marruecos, África. Los sedimentos y fósiles indican que tienen una edad de 66 millones de años de antigüedad, datando de la etapa maastrichtiana del Cretácico superior. Lo más curioso es que entre los fósiles recuperados se encuentran ejemplares no sólo de azhdárquidos, sino también de pteranodóntidos (familia de pterosaurios caracterizada por la presencia de una cresta alargada en la parte posterior del cáneo) y nyctosáuridos(familia de pterosaurios caracterizada por la ausencia de los tres pequeños dedos funcionales en las alas).

El pteranodóntido Geosternbergia 
Arte de Fabrizio De Rossi

El nyctosáurido Nyctosaurus
Arte de Serio Pérez

Hasta ahora, el registro de fósiles de pterosaurios en la Cuenca de Ouled Abdoun consiste en 7 especies (incluyendo una descubierta antes de la publicación de este estudio), representado por tres azhdárquidos (Phosphatodraco mauritanicus y otras dos especies aún no formalmente nombradas), tres nyctosáuridos (Alcione elainus, Simurghia robusta y Barbaridactylus grandis) y un pteranodóntido (Tethydraco regalis). Estos últimos dos grupos se creían extintos para el maastrichtiano. Gracias a este nuevo hallazgo, ahora sabemos no era así y que los pterosaurios en ese entonces eran más diversos de lo que se pensaba, probando que el grupo seguía siendo exitoso aún en sus últimos días.

Fuentes (en inglés):
https://phys.org/news/2018-03-pterosaurs-whimper.html

24 de febrero de 2018

Serie "Dinosaur Revolution"

Me disculpo por todo el tiempo que llevo sin publicar algo en el blog. Hoy intentaré compensarlo con un documental un tanto curioso, ya que hace tiempo que no hablamos de documentales.


"Dinosaur Revolution" (traducido literalmente como 'Revolución de Dinosaurios') en algunos países retitulado como "Reign of the Dinosaurs" (El Reino de los Dinosaurios) es una serie de cuatro episodios lanzados por Discovery Channel en 2011. El programa, más que un documental de naturaleza, es una serie en la que se relatan historias de una manera divertida y con un aire caricaturesco. Sin embargo, eso no quiere decir que el programa carezca de trasfondo científico. De hecho, cabe mencionar que explora teorías recientemente propuestas, presenta especies descubiertas a finales de la década del 2000 y muestra criaturas prehistóricas acordes a los conocimientos y descubrimientos paleontológicos de la época en que fue lanzado.

Antes de pasar al documental, como siempre aclaro que los derechos pertenecen a Discovery Channel y que su servidor es sólo un intermediario no oficial. Con eso dicho, que disfrute de "El Reino de los Dinosaurios".

Episodio 1: Los Vencedores de la Evolución
Episodio 2: El Oasis
Episodio 3: Tácticas de Supervivencia
Episodio 4: El Final

31 de diciembre de 2017

Las 5 "Dinoticias" más Relevantes del 2017

Hoy cerramos lo que ha demostrado ser un año lleno de importantes descubrimientos en lo que respecta al estudio de los dinosaurios y como en el año pasado, en este blog me gustaría hacerlo con una entrada recapitulando cinco de los descubrimientos paleontológicos que más me llamaron la atención en el 2017 debido a lo que aportan a nuestra comprensión sobre estos animales. Pero antes, enfatizo en que este listado está basado más que nada en la opinión del autor y lo cierto es que hay otros descubrimientos igualmente interesantes e importantes que no son cubiertos aquí, por lo que les exhorto a considerar el contenido de esta entrada desde su naturaleza subjetiva. Dicho esto, comencemos.

1. El asteroide sólo fue "la gota que colmó el vaso"

Arte de Mark Garlick

Hace aproximadamente 66 millones de años, un asteroide impactó la Tierra, estrellándose en lo que hoy es la península de Yucatán, formando lo que hoy llamamos "El Cráter de Chicxulub" y llegando tarde para arrasar con el grupo animal dominante del planeta en ese entonces. Desde hace tiempo, los paleontólogos han estado cuestionándose si el famoso asteroide fue verdaderamente la causa principal de la extinción de los dinosaurios no avianos. El pasado 1 de marzo, un equipo de geólogos mexicanos y alemanes encabezado por el Dr. Wolfgang Stinnesbeck presentó más razones para validar tales cuestionamientos, publicando un estudio donde analiza rastros fosilizados en dos localidades cuyas rocas datan de una edad poco anterior al impacto del asteroide. El yacimiento revela múltiples rastros de al menos, cinco tipos de ave y en cambio, una escasa presencia de huellas de dinosaurios no avianos. De hecho, sólo una huella de un terópodo no aviano fue encontrada, indicando que éstos no eran muy comunes en esas circunstancias. Los autores concluyen que esto se debe a que los dinosaurios no avianos ya estaban experimentando una decadencia gradual al final del Cretáceo y que para cuando el asteroide finalmente impactó la Tierra, ya éstos eran considerablemente escasos, mientras que los dinosaurios avianos estaban proliferando. De hecho, fósiles de los famosos amonites indican que éstos sobrevivieron hasta poco después del impacto y que este grupo no comenzó a experimentar un declive tan peligroso hasta entonces, lo que sustenta la hipótesis de que otros grupos, como los dinosaurios no avianos y los pterosaurios ya estaban pasando por un proceso de extinción gradual y el asteroide simplemente los terminó de extinguir, pero su impacto no fue tan catastrófico como se pensó inicialmente.

2. La saga de la Revolución Ornithoscelida

Arte de Nobu Tamura editado por un servidor

El 22 de marzo de 2017 se hizo pública una hipótesis con el potencial de sacudir el árbol familiar de los dinosaurios desde sus raíces. Luego de aproximadamente 130 años de aceptación general por la mayor parte de la comunidad científica, la clasificación tradicional de los dinosaurios ha pasado a ser objeto de controversia. Un equipo encabezado por el paleontólogo Matthew G. Baron analizó sobre 457 características diferentes en 74 especies distintas de dinosaurios y sus observaciones los llevaron a revisar el árbol filogenético de éstos, proponiendo un nuevo arreglo en el que en lugar de dividirse en Saurischia y Ornithischia con los saurodpodomorfos y los terópodos integrados en el primer grupo, los dinosaurios se dividirían en Saurischia, ahora compuesto por los sauropodomorfos y los herrerasaurios, y Ornithoscelida, grupo que albergaría a los terópodos y a los ornitisquios. Posteriormente, a mediados de agosto, Baron analizaría más a fondo la especie Chilesaurus diegosuarezi, cuestionando su clasificación inicial como terópodo y sugiriendo que en su lugar, era un ornitisquio y que los rasgos vistos en este dinosaurio ofrecen pruebas que sustentan la nueva clasificación propuesta por él y sus colegas. No obstante, eventualmente propondría hacer una reevaluación de su hipótesis, indicando que debía ser revisada considerando aspectos como la actual falta de fósiles de dinosaurios ornitisquios de edad triásica. Dicha revisión consistiría en reclasificar a los ornitisquios como un grupo derivado de Theropoda. Sin embargo, era de esperarse que sus hipótesis fuesen cuestionadas y a principios del pasado mes de noviembre, un equipo internacional de paleontólogos encabezado por Max C. Langer publicaría un estudio en el que pondrían a prueba la clasificación propuesta por Baron y sus colegas y la compararían con la clasificación tradicional. El equipo concluyó que ambas clasificaciones están pobremente fundamentadas (especialmente, por la escases de dinosaurios de condición basal), pero encontraron que la propuesta de Baron es menos probable que la tradicional, ya que implicaría procesos evolutivos potencialmente más drásticos y complejos, mientras que el estudio de la evolución sugiere que ésta funciona siguiendo procesos y cambios simples y paulatinos. No obstante, aún no hay nada conclusivo y Baron aún está en espera de publicar la actualización de su hipótesis, por lo que esta controversia está lejos de terminar.

3. Borealopelta, el ankylosaurio mejor preservado hasta la fecha

Fotografías de Brown et al., 2017

El 11 de marzo de 2011 fue descubierto accidentalmente en una mina de alquitrán en Alberta, Canadá el fósil de un ankylosaurio nodosáurido de 110 millones de años de anigüedad. Descrito el pasado mes de agosto por Caleb M. Brown, quien lo identificó como una nueva especie a la que llamó Borealopelta markmitchelli, el fósil resultó ser el ejemplar mejor preservado de esta clase de dinosaurios, conservando no sólo muchos de sus huesos en condiciones prístinas, sino también remanentes fosilizados de su piel y de la coraza típica del grupo, siendo uno de los dinosaurios mejor preservados que se haya encontrado hasta la fecha. De hecho, el estado de preservación es tan extraordinario, que facilitó a los paleontólogos visualizar cómo era esta criatura en vida, ya que el material recuperado prácticamente se conservó tal y como era entonces, incluso permitiendo a los investigadores deducir a través de análisis químicos la posible coloración del animal, marcando así la primera vez que se realiza un análisis de este tipo en un dinosaurio ornitisquio. El análisis sugiere que el Borealopelta tenía una pigmentación rojiza en el área dorsal, mientras que el área ventral era posiblemente de una coloración clara. Se teoriza que esto pudo haberle permitido camuflarse y esconderse de los depredadores al crear un efecto de contra sombreado. No obstante, hay quien dice que es posible que la coloración deducida a partir de estos análisis se haya debido a factores que influyeron en el cuerpo del animal luego de su muerte. De cualquier forma, este hallazgo arroja nueva luz sobre nuestra comprensión y entendimiento del grupo de los ankylosaurios.

4. Un "sexto sentido" en terópodos no avianos

Imagen del CT Scan del hocico de un Neovenator por la Universidad de Southampton

Es sabido desde hace algunos años que algunos dinosaurios, tales como los espinosáuridos, tenían sensores de presión en su hocico al igual que los cocodrilos. Si bien era un descubrimiento poco usual, no parecía del todo extraño que esta adaptación evolucionara de manera convergente en un grupo de dinosaurios que se alimentaban principalmente de fauna acuática. No obstante, el hecho de que la misma adaptación se vea en grupos no condicionados a una alimentación basada en fauna acuática resulta sorpresivo. Y es que este año, se realizaron dos descubrimientos que parecen indicar que otros terópodos también presentaban esta característica. El primero consiste en el descubrimiento de un cráneo parcial de una nueva especie del género Daspletosaurus (un miembro de la familia de los tiranosáuridos), la cual fue llamada D. horneri en honor al paleontólogo John R. Horner. Su descubrimiento fue publicado el pasado 30 de marzo por Thomas Carr y sus colegas, quienes se percataron de que las mandíbulas parecían ser penetradas por numerosas aperturas pequeñas, lo que sugiere la presencia de nervios en la piel que cubría el hocico, probablemente dotando al dinosaurio de una alta sensibilidad a influencias externas. El segundo hallazgo fue más impactante aún y consiste en el sometimiento a CT Scan de un cráneo parcial de Neovenator salerii (un allosauroideo neovenatórido), lo que revelaría indicios de vasos sanguíneos en el hocico, así como ramas de lo que probablemente habría sido el nervio trigémino, el cual es responsable de la sensación facial, sugiriendo que el Neovenator tenía un hocico extremadamente sensible. De hecho, el patrón es tan complejo que los autores deducen que pudo haber percibido no solamente los estímulos táctiles, sino también los asociados a la temperatura y la presión ambiental. Los autores concluyen que esta adaptación pudo haber jugado un rol importante en las actividades de socialización de los dinosaurios y que pudo haberles ayudado a cortejar a una pareja potencial, a medir la temperatura de sus nidos, a precisar el consumo de alimento y a "demostrar quién manda" en combates intraespecíficos, por mencionar algunos ejemplos. Este descubrimiento es importante porque nos revela que esta adaptación estaba más difundida entre los terópodos de lo que se sospechó en un principio y que éstos eran más sofisticados de lo que pensábamos.

5. Adición de mariscos a la ensalada

Animación por Dane Pavitt de YouTube

El pasado 21 de septiembre, un equipo encabezado por la Prof. Karen Chin publicó el descubrimiento de fósiles de crustáceos digeridos mientras estudiaba una serie de coprolitos (heces fosilizadas) encontrados en Utah. Lo más sorprendente, sin embargo, es que los coprolitos parecen ser de hadrosaurios, grupo de dinosaurios del cual se pensaba que eran exclusivamente herbívoros. Lo más sorprendente es que parece que el consumo de crustáceos no era accidental, sino intencional, pues los fósiles de éstos fueron encontrados en al menos, 10 muestras extraídas de tres yacimientos distintos y algunos de los restos indican que los crustáceos eran lo suficientemente grandes para ser percibidos por los dinosaurios antes y durante la ingesta. Los paleontólogos teorizan que el consumo de crustáceos pudo haber jugado un rol importante en la reproducción debido a que habrían servido como una fuente de calcio y proteínas esenciales para la ovulación. Este hallazgo es importante porque demuestra que estos dinosaurios no se restringían a una dieta herbívora. Aunque ya se había teorizado sobre la posibilidad de que algunos ornitisquios asumieran una dieta omnívora, esta es la primera vez que se encuentra evidencia física que valida lo que antes era simplemente una hipótesis.

Y con esto cerramos la entrada y el año. Pero antes, me he percatado de que han dejado varios comentarios recientemente, por lo cual en primer lugar, les agradezco y en segundo, me disculpo, ya que aún no he podido leerlos todos con el debido detenimiento. Espero pronto sacar un rato para hacerlo y responder según sea necesario. Hasta entonces, les deseo un Feliz Año Nuevo y esperemos que el 2018 esté lleno de descubrimientos fascinantes, como lo estuvo el 2017.

Fuentes:
  1. https://www.sciencedaily.com/releases/2017/03/170322143202.htm
  2. https://www.sciencedaily.com/releases/2017/11/171101141705.htm
  3. http://www.uni-heidelberg.de/presse/news2017/pm20170403-new-indications-of-gradual-decline-of-dinosaurs-before-the-end-of-the-cretaceous-period.html
  4. http://www.nationalgeographic.com/magazine/2017/06/dinosaur-nodosaur-fossil-discovery/
  5. http://news.nationalgeographic.com/2017/08/nodosaur-dinosaur-fossil-study-borealopelta-coloration-science/
  6. http://www.sci-news.com/paleontology/daspletosaurus-horneri-new-tyrannosaur-04751.html
  7. https://www.sciencedaily.com/releases/2017/06/170627142435.htm
  8. https://www.sciencedaily.com/releases/2017/09/170921101751.htm

27 de diciembre de 2017

Errores en "Jurassic World: Fallen Kingdom": Lo que no se ve en el Trailer

En la última entrada, vimos algunos errores que tenían los dinosaurios del primer trailer de Jurassic World: Fallen Kingdom. Esta vez, veremos los errores en las especies que no se vieron en el trailer, pero cuya aparición en la cinta está confirmada gracias a imágenes filtradas, incluyendo este diagrama donde se muestra una comparativa de tamaño de las especies presentes en la futura película:


Pero antes de comenzar, veamos más a fondo una interesante criatura de la que olvidé hablar en mi entrada anterior.

Pteranodon
Imagen de Universal Pictures

Como muchos sabrán, el famoso Pteranodon no es un dinosaurio. Pertenece a un grupo emparentado con éstos conocido como los pterosaurios. En el trailer se aprecia a esta criatura por breves momentos escapando de la avalancha de gases y ceniza volcánica y durante esas cortas tomas se puede ver que conserva el mismo diseño que en la cinta anterior, el cual presenta un cuerpo estilizadamente humanoide que probablemente no le permitiría volar. Los pterosaurios reales tenían un diseño corporal único que los hacía aerodinámicos, siendo relativamente más anchos en el área torácica para sustentar sus fuertes extremidades delanteras. Por otra parte, mientras los ejemplares de las películas tienen un integumento consistente en piel escamosa, el verdadero Pteranodon estaba cubierto por una especie de pelaje compuesto de filamentos conocidos como picnofibras. En adición, sus alas eran menos puntiagudas y su pico, más curvado hacia arriba para facilitar la captura de presas, las cuales consistían principalmente en peces y mariscos. Y aunque no se ve en el trailer, en entregas anteriores se les ha visto agarrar presas con sus patas y elevarlas en el aire. Sabemos que en realidad, esto no es posible, ya que aparte de no contar con patas prensiles (aptas para cerrarse por completo y propiciar el agarre), su cuerpo estaba constutuído de tal forma, que el animal fuese lo suficientemente liviano para permitirle volar, no pesando más de 100 kilogramos. Llevar una carga extra de poco más de la mitad de su peso no le permitiría elevarse.

Ilustración de un Pteranodon realista por Julio Lacerda

Ahora sí, comencemos a ver las especies que no se ven en el trailer, empezando por una criatura vista en la cinta anterior:

Mosasaurus

Imagen de Universal Pictures

Al igual que el Pteranodon, el Mosasaurus no es un dinosaurio. De hecho, está más estrechamente emparentado con las serpientes. Por tal razón, es probable que fuese más similar a éstas que a un cocodrilo, a diferencia del que se ve en Jurassic World. De modo que es muy improbable que presentara osteodermos y prominentes espinas de queratina, como se ve en la saga. En su lugar, su cuerpo estaba cubierto por escamas lisas y uniformes. En adición, sus aletas eran más cortas y redondeadas que en la película, donde se parecen más a las de los plesiosaurios. Además, estudios y análisis químicos revelan que su coloración era similar a la del actual tiburón blanco y otros depredadores de las profundidades, siendo negro por encima y claro por debajo, no verdoso, como en Jurassic World. Por otra parte, la cabeza de este ejemplar es proporcionalmente más grande que la de un Mosasaurus real cuando se compara con el resto del cuerpo y por si fuera poco, sus dimensiones corporales son inconsistentes, en ocasiones siendo poco mayores a las de un ejemplar real y en otras ocasiones siendo altamente exageradas. Un Mosasaurus real generalmente no superaba los 17 metros de largo, mientras que en algunas tomas, sólo la cabeza del de la película medía cerca de la mitad de ese tamaño. No obstante, lo más intrigante es que estudios recientes sugieren que este animal era de sangre caliente, lo que implicaría un metabolismo rápido para mantenerse activo y un animal de esas dimensiones debe utilizar muchícima energía, por lo que debe consumir grandes cantidades de alimento de forma frecuente. Es sabido que se le alimentaba con tiburones mediante una grúa. Detrás de todo esto, hay numerosas inconsistencias, pero nos centraremos en la frecuencia de alimentación. Si bien no se sabe con qué frecuencia se le daba de comer, sí se sabe que lo que se le daba no era suficiente para una criatura de ese tamaño y por si fuera poco, han pasado 4 años desde los sucesos de Jurassic World. Si bien es cierto que sus parientes más cercanos pueden pasar largos períodos sin comer, es de tener en cuenta que esos períodos son muy inferiores a un cuatrenio. Y lo peor es que si este animal debía comer con más frecuencia que sus parientes, como es de esperarse de un animal de sangre caliente, debió haber muerto de hambre y malnutrición a las pocas semanas de cerrar el parque (y eso considerando que su última comida fue un monstruo de más de 6 toneladas), por lo que no debería estar vivo para el tiempo en que transcurre la secuela.

Ilustración de un Mosasaurus realista por RJ Palmer

Stygimoloch

Modelo filtrado de "Stygimoloch" de Universal Pictures

La adición de esta especie es simplemente una paradoja. Recientemente, los paleontólogos Mark Goodwin y John R. Horner publicaron la hipótesis de que este dinosaurio era en realidad un miembro juvenil de otra especie que ha aparecedo en la saga, el Pachycephalosaurus wyomingensis. Según ellos, el Dracorex (otro dinosaurio similar) y el Stygimoloch eran simplemente Pachycephalosaurus en diferentes etapas de crecimiento y lo que sucedía era que éste experimentaba notables cambios a medida que crecía. Los cuernos en su nuca iban reduciendo su tamaño y su domo craneal se hacía mas prominente y grueso. De tal modo que lo que alguna vez fue el Dracorex, ahora es un Pachycephalosaurus en su etapa infantil y el Stygimoloch, un Pachycephalosaurus en su etapa adolescente. En 2016, Mark Goodwin y David C. Evans publicaron un estudio en el que describieron un par de cráneos que parecen validar dicha hipótesis, lo que significaría que el Stygimoloch como género no existe, ya que se trataría de un Pachycephalosaurus subadulto.

Lo más irónico, sin embargo, es que John R. Horner, uno de los expositores de esta concepción, participó en el proceso de producción de esta cinta como asesor y contribuyó con los diseñadores para… Un momento. ¿Esta película fue asesorada por un paleontólogo y con todo y eso tenemos todos estos garrafales errores? Esto amerita investigación adicional…

¡Ajá! ¡Lo sabía! Encontré imágenes inéditas del personal de diseño y asesoría durante el receso de almuerzo que explican todo este espageti. Les dejo el video en exclusiva.

Ok, no. Volviendo al tema, cabe mencionar que en las imágenes filtradas se puede ver al supuesto "Stygimoloch” que en realidad debería ser un Pachycephalosaurus juvenil con un pico exageradamente grande y parecido al de una tortuga, cuando en realidad éste era pequeño y su extremo, curvado en vez de puntiagudo.

Diagrama de los cambios craneales del Pachycephalosaurus durante su crecimiento.
Imagen de la Universidad de California en Berkeley

Indoraptor


Imagen de Universal Pictures

Imagen filtrada del juguete de Indoraptor producido por Mattel

¿Para qué lo menciono? Esta cosa ni siquiera existió.

Bueno, como dato curioso, el nombre “Indoraptor” etimológicamente significa “ladrón de la India”, pero es sabido que pretende ser una fusión de los nombres “Indominus” y “Velociraptor”, lo que hace cuestionable su nomenclatura, por lo que un nombre más apropiado y mejor pensado para esta especie sintética hubiese sido algo como “Indominoraptor”, aunque es de reconocer que habría resultado más difícil de pronunciar para algunas personas… incluyendo posiblemente a los propios cineastas.

Y con esto cerramos la entrada. Espero les haya parecido útil e interesante y recuerde: Lo que ve en las películas no debe tomarse como científicamente correcto, ya que su propósito está ligado meramente al entretenimiento.

20 de diciembre de 2017

Errores en el Trailer de Jurassic World: Fallen Kingdom

Han pasado tres meses desde mi última entrada, así que hoy quisiera compensar ese tiempo que estuvo el blog sin nuevo contenido publicando dos entradas. Dicho esto, quisiera aclarar que esta entrada consiste mayormente en analizar críticamente y desde una perspectiva basada en la ciencia el recientemente lanzado trailer de “Jurassic World: Fallen Kingdom”, la quinta entrega de la saga “Jurassic Park”. Varios de los puntos aquí destacados pueden parecer desconcertantes especialmente, para los fans más acérrimos de la franquicia. Eso no significa sin embargo que considere que la película vaya a ser mala o que no me guste Jurassic Park. Simplemente, como nerd y dinofriki, me siento animado a hacer algunos señalamientos sobre lo que se puede ver en este trailer y dado lo influyente que suele ser esta saga en el público, considero conveniente identificar qué tan fiel es lo que éste nos muestra a lo que nos dice la ciencia. Dicho esto, nadie queda obligado a leer esta entrada si no desea hacerlo.

La saga de Jurassic Park (Parque Jurásico) es posiblemente la serie fílmica de dinosaurios más conocida, prestigiosa e influyente del cine moderno. Hasta la fecha, se han estrenado cuatro entregas, reflejando su gran éxito y notoriedad y el pasado 7 de diciembre, fue lanzado el primer trailer de la quinta entrega, “Jurassic World: Fallen Kingdom” (Mundo Jurásico: El Reino Caído). En él se nos revela que Isla Nublar, la isla donde se construyó inicialmente Jurassic Park y posteriormente Jurassic World, está a punto de ser arrasada por una erupción volcánica. En vista de esto, la antigua gerente de operaciones de Jurassic World, Claire Dearing, ahora con una visión más empática hacia los seres que antes veía como “activos”, organiza una operación de rescate para sacar a los dinosaurios de la isla con el fin de salvarlos tras lo que aparentenente fue un debate legal sobre los derechos de dichas criaturas a su conservación como especies. En el debate parece resaltar la figura del Dr. Ian Malcolm, matemático especializado en el caos, quien tuvo un rol protagónico en las primeras dos entregas y ahora advierte que si la situación no se maneja con cuidado, los dinosaurios podrían rehabitar el planeta después de nosotros.

Es sabido gracias al productor de la cinta que todo lo transcurrido en el trailer corresponde a los primeros 57 minutos de la misma y también es sabido que la película abordará otros temas, explorará otros emplazamientos aparte de Isla Nublar y mostrará otras especies de dinosaurios aparte de las ya vistas en este adelanto, incluyendo una nueva especie sintética creada mediante hibridación artificial como lo fue el Indominus rex en la entrega anterior. Pero veamos más a fondo las especies que nos revela el trailer.

Velociraptor
Imagen de Universal Pictures

Primero, tenemos a algunos clásicos, como el Velociraptor. En este caso, la hembra líder y única sobreviviente del cuarteto visto en la entrega anterior, conocida como Blue. Cualquier persona con conocimientos básicos sobre dinosaurios sabrá que el diseño tradicionalmente dado a esta especie en la franquicia es sumamente inconsistente con la anatomía de un Velociraptor real, presentando un cuerpo notablemente más grande y robusto y un hocico más ancho y profundo, siendo más parecido al del Deinonychus, aparte de que carece de plumas y su integumento consiste enteramente de escamas, un rasgo que desentona con la anatomía de los dromaeosáuridos. De modo que se podría decir que este Velociraptor no podría estar más alejado de la realidad… ¿o sí?

"¿Por qué tan serio?"
Imagen de Universal Pictures

Pues parece que sí. En una corta toma podemos ver a Blue cuando no era más que un polluelo y para un dinofriki obsesionado, aparte de lo ya mencionado, un detalle llama la atención casi instantáneamente: Aparte de que la comisura de la boca se extiende hasta más atrás de los ojos, se puede ver que la hilera de dientes también lo hace. Esto es una incoherencia a notar teniendo en cuenta que este dinosaurio es un terópodo tetanuro. Los tetanuros son el grupo de terópodos que alberga a los miembros más avanzados del linaje y se caracterizan porque su dentición no suele extenderse más allá del hueso lacrimal, el cual se ubica frente a las órbitas (las cavidades donde se ubicaban los ojos). Este Velociraptor rompe esa regla, alejándose más aún de la versión real.

Imagen de Universal Pictures

Sin embargo, sabemos que este error no es nuevo, pues como se ve en la entrega anterior, este rasgo se observa también en la versión adulta, aunque en las tomas recientes se puede apreciar mejor.

Ilustración de un Velociraptor realista por Camus Altamira de Deviantart

Compsognathus

Imagen de Universal Pictures

Los famosos “Compys” están de vuelta y como de costumbre, no tienen ni un penacho, mientras que su contraparte real probablemente tuvo una capa de plumaje que cubriría al menos, hasta la base de la cola. No se puede apreciar en el trailer si volveremos a atestiguar su improbable capacidad de derribar presas mucho más grandes que ellos, pero de todos modos, cabe mencionar que en realidad, lo más probable es que el verdadero Compsognathus optara por cazar presas no más grandes que él, sin mencionar que no hay pruebas de que asumiera un comportamiento gregario.

Ilustración de un Compsognathus realista por Connor James Lachmanec

Brachiosaurus
Imagen de Universal Pictures

Tradicionalmente, los diseñadores no se toman muchas libertades artísticas con los dinosaurios herbívoros y curiosamente, son pocas las disparidades que puedo resaltar en este Brachiosaurus fuera de que su hocico es más profundo y su cresta nasal es potencialmente más elevada (digo “potencialmente” porque esto es algo de carácter deductivo, ya que no se ha encontrado un cráneo completo de Brachiosaurus, pero basándose en especies emparentadas, los paleontólogos sugieren que no era tan prominente como se pensó en un principio), aunque eso es atribuible a que está probablemente basado en el Giraffatitan, el cual alguna vez fue considerado una especie de Brachiosaurus. Por otra parte, aunque no se aprecia bien en el trailer, es sabido que los saurópodos en esta franquicia tienden a ser representados con patas parecidas a las de los actuales paquidermos y sabemos que en realidad, este no era el caso.

Ilustración de un Brachiosaurus realista por Ben Jewer

Tyrannosaurus rex

Imagen de Universal Pictures

Ah, el legendario Tyrannosaurus rex, el dinosaurio emblemático de la saga y posiblemente, el animal prehistórico más famoso de todos… O eso es lo que se cree. La verdad es que el T. rex hoy no es tan conocido como se tiende a pensar. Sí, su nombre resuena y se ha convertido en una especie de estándar para los medios masivos a la hora de hablar de dinosaurios, pero el que verdaderamente se hizo famoso fue un impostor que parece salido de una película de Godzilla y que podríamos llamar su “alter-ego”, que es el que solemos ver en películas como esta y medios similares. Es anatómicamente similar al auténtico Tyrannosaurus rex, aunque presenta un diseño desactualizado y asume un comportamiento etológicamente improbable. Éste es el que la mayoría de la gente conoce, pero un dinofriki sabe que esta versión y el auténtico T. rex no son la misma cosa y puede distinguir la diferencia entre ambos. Para empezar, es sabido que a diferencia del T. rex del trailer, el verdadero T. rex tenía diminutas escamas reticuladas más similares a las vistas en las aves que a las escamas compactas de los reptiles y posiblemente tuvo algún tipo de plumaje en su cuerpo. Además, su cráneo era menos voluminoso y un poco más alargado y sus brazos, un poco más cotos y robustos. En adición, el verdadero T. rex probablemente se comportaba como un animal de carne y hueso, por lo que no se pondría a cazar mientras una avalancha de gases, cenizas y escombros amenazaba con terminar su vida en segundos, ni mucho menos, a rugir épicamente en tal situación porque tras que su instinto no se lo permitiría, es biológicamente improbable que pudiese hacerlo. Pero bueno, este NO es el auténtico T. rex y se supone que es la misma de la primera y cuarta entregas y que debe haber continuidad. Es irónico y curioso, sin embargo, que contrario a ahora, en la primera entrega se comportaba más como un animal y menos como una especie de antihéroe.

Ilustración de un Tyrannosaurus realista por Tuomas Koivurinne

Gallimimus

Imagen de Universal Pictures

Un terópodo que irónicamente, en la primera película sirvió para aludir al parentezco entre los dinosaurios no avianos y las aves modernas. Hoy gracias a parientes cercanos es sabido que este dinosaurio tenía plumas y que contaba con un pico desdentado, características no vistas en los ejemplares de la franquicia.

Ilustración de un Gallimimus realista por Medenadragon de Deviantart




Imágenes de Universal Pictures


Apatosaurus
Visto por primera vez en Jurassic World, este saurópodo tiene una situación no muy diferente a la que tuvo en 2015 y no muy diferente a la del Brachiosaurus. Cabe resaltar sin embargo, que el cuello probablemente no estaba inclinado en un ángulo tan elevado, asumiendo una posición más horizontal. Eso, aparte de las típicas patas de paquidermo comunes en los dinosaurios cuadrúpedos de esta saga.

Modelo de Apatosaurus realista por Sideshow Collectibles.

Stegosaurus
Éste dio un paso atrás desde que fue visto por primera vez en la segunda película, donde en términos generales fue bien representado. Irónicamente, su diseño actual está desactualizado y se ha alejado más del Stegosaurus real. Su cabeza se ha agrandado, su cuerpo ha sido robustecido más de la cuenta, su cola está inclinada hacia el suelo y según los renders oficiales y fotos filtradas, carece de pico. Por otra parte... ¿En serio están corriendo como antílopes? Con todo esto, ¿se atreven a llamar a eso “Stegosaurus”?


Ilustración de un Stegosaurus realista por Spikeheila de Deviantart

Imagen de Universal Pictures

Triceratops
Otro dinosaurio famoso visto por primera vez en la primera película. Para entonces fue relativamente bien representado fuera de las ya mencionadas patas de paquidermo, una cola más musculosa y algunos detalles en el cráneo, como un hocico más robusto que el que tenía en realidad. Actualmente sabemos que en los adultos, los dos cuernos postorbitales estaban curvados hacia el frente y que posiblemente tenía filamentos en su lomo y cola. Por otra parte, es poco probable que pudiese correr como lo hace en la escena de la estampida y que en su lugar, “galopara”.

Ilustración de un Triceratops realista por Adrian C. Wimmer de Deviantart

Ankylosaurus
Aparte de que al igual que el Stegosaurus está incursionando en una actividad física que le exigiría a su cuerpo más de lo que éste probablemente podría resistir, cabe mencionar que su armadura es inconsistente con la que nos sugiere el registro fósil, contando con una cantidad excesiva de osteodermos y siendo éstos más puntiagudos y prominentes de lo que probablemente fueron en el animal real.

Ilustración de un Ankylosaurus realista por Chris Masnaghetti

Pero bueno, sabemos que en la mayoría de los casos, fueron representados de esta forma desde un inicio y el desieño desactualizado de muchos se mantiene por respeto a la continuidad. Por otra parte, también vemos algunas caras prehistóricas nuevas en la saga. Y bueno, ya éstos no pueden refugiarse tanto en la continuidad.

Baryonyx
Imagen de Universal Pictures

Para empezar, tenemos al Baryonyx, un espinosáurido cuyo nombre significa “Garra Pesada”, haciendo alusión a la enorme garra presente en el primer dedo de sus patas delanteras, la cual es notablemente más grande que las de los otros dedos. La versión vista en el trailer es posiblemente uno de los dinosaurios que más ha sido retocado en la franquicia. ¿Y qué es lo primero en lo que discrepa la encarnación vista en el trailer con el Baryonyx real? Pues en que las características garras que le dieron su nombre están ausentes.

"¿En serio?"

Otro rasgo típico de este terópodo es su hocico estrecho y tubular, el cual en el trailer parece haber sido ensanchado y robustecido, pareciéndose más al de un cocodrilo. Si bien es cierto que los espinosáuridos y los cocodrilos comparten varias similitudes especialmente en lo que respecta a la estructura del cráneo, el equipo de diseño parece haberse tomado esto demasiado en serio, casi convirtiendo su Baryonyx en un cocodrilo bípedo. Por si fuera poco, la versión vista en el trailer parece también carecer de la cresta que el animal real poseía en la parte superior de su cráneo.

Ilustración de un Baryonyx realista irónicamente hecha para la web oficial de Jurassic World por Julius Csotonyi.

Carnotaurus

Imágenes de Universal Pictures

A diferencia del Baryonyx, el aclamado Carnotaurus se ve relativamente bien representado. No es 100% consistente con lo que nos dicen los fósiles y la ciencia, presentando mandíbulas superiores menos curvadas y brazos con articulaciones bien definidas y aparentemente funcionales, mientras que en su contraparte real, las mandíbulas superiores presentaban una curvatura bastante prominente y sus brazos eran rectos y posiblemente disfuncionales, siendo probablemente una característica vestigial, mas en términos generales y en comparación con otros dinosaurios de la saga, parece respetar la anatomía de un Carnotaurus real. Inclusive, es mostrado con sus manos en supinación, siendo el primer terópodo en la saga al que el equipo de diseño decidió no romperle las muñecas poniendo sus manos en pronación. De modo que se podría decir que este Carnotaurus está bastante bien hecho, aunque eso es quizá porque en términos generales, su diseño natural ya cumple con las expectativas del público general.

Modelo de Carnotaurus realista por Vlad Konstantinov

Por otro lado, tenemos a un carnosaurio no identificado.



Imágenes de Universal Pictures

No se sabe con exactitud a qué género pertenece, pero suenan los nombres del Allosaurus y del Metriacanthosaurus, estando éste último incluido en las listas tanto de Jurassic Park como de Jurassic World. De cualquier forma, es de notar que su cráneo parece combinar características de los allosauroideos, de los megalosaurios y de los tiranosauroideos.

El allosauroideo Allosaurus
Artista desconocido

El megalosauroideo Eustreptospondylus
Arte de cisiopurple de Deviantart

El tiranosauroideo Yutyrannus
Arte de Andrey Atuchin

En adición, podemos observar a un ceratópsido centrosaurino nunca antes visto en la saga.



Imágenes de Universal Pictures

Suenan los nombres del Styracosaurus, del Sinoceratops y del propio Centrosaurus. No obstante, es de tener en cuenta que su cuerpo es notablemente más robusto que el de un centrosaurino convencional y por si fuera poco, la disposición del cuerno nasal no coincide con el de ninguno de éstos y tampoco lo hacen los epoccipitales (las púas que bordean la gola nucal), los cuales son muy cortos con relación a los del Styracosaurus (aparte de cubrir la parte central de la gola, donde no deberían), poco curvados con relación a los del Sinoceratops y muy curvados con relación a los del Centrosaurus.

Styracosaurus por Paul Heaston

Sinoceratops por Jack Wood


Centrosaurus por Julius Csotonyi

Pero bueno, todos sabemos que se hizo oficial una excusa para justificar las incongruencias entre los dinosaurios de Jurassic Park y sus contrapartes reales, fundamentada en el hecho de que los dinosaurios de la saga no son genéticamente puros, ya que se utilizó ADN de otros animales para rellenar huecos en el código genético debido a que éste no se conservó en su estado prístino. La complementación genética es la supuesta razón por la que estos dinosaurios son tan deformes.

Sin embargo, hay una especie que no puede refugiarse en dicha excusa…

Homo sapiens

Imagen de Universal Pictures

Así es. El trailer muestra a varios miembros de esta especie y dado que a diferencia de los dinosaurios, no fueron diseñados por el equipo de arte, sino interpretados por individuos reales de la misma especie, no es extraño que estén representados de una forma anatómicamente correcta. De hecho, son la especie mejor representada anatómicamente y no hay ningún error de diseño a resaltar. Sin embargo, se puede ver a un individuo masculino de la especie ser arropado por una nube piroclástica. Lo curioso es que está confirmado que dicho individuo sobrevive a esto cuando un ser humano normal moriría en poco tiempo por una combinación de intoxixación, asfixia, sufocación y calcinación. No obstante, existe una “fan-theory” que parece explicar la lógica de este fenómeno y es que este individuo pertenece a una subespecie más avanzada que el Homo sapiens promedio, conocida como Homo sapiens chrisprattus, considerada por algunos como un taxón hermano del Homo sapiens chucknorrisae.

Y con este último cerramos la entrada. Ojalá haya sido de su interés.

*Actualización 1 (23/12/2017):

Gracias a un diagrama filtrado, se confirma que el terópodo azulado visto en el trailer es en efecto, un Allosaurus. Dicho esto, cabe recalcar que es bastante parecido a uno real, aunque como habíamos clarificado anteriormente, parece presentar características propias de otros grupos, como los megalosaurios y los tiranosauroideos particularmente, en el cráneo. Por ejemplo, su hocico alargado recuerda al de los megalosaurios y su complexión ancha y cuadriforme lo hace asemejarse más al de los tiranosaurios que al de los allosaurios.

Por otra parte, el ceratópsido centrosaurino resultó no ser ninguna de las posibilidades más resonantes, mencionadas más arriba, sino un Pachyrhinosaurus, con lo que pasa a ser otro dinosaurio muy retocado en términos de su apariencia y anatomía. Para empezar, cabe recalcar que el Pachyrhinosaurus real, como centrosaurino, es corporalmente menos robusto que el que se puede apreciar en el trailer. No obstante, lo que más llama la atención es su cráneo, el cual no es nada consistente con el de un Pachyrhinosaurus. El Pachyrhinosaurus del trailer presenta una gola ósea más ancha, epoccipitales laterales más alargados e insólitamente curvados y un cuerno nasal bastante prominente. No obstante, según indica el registro fósil, el Pachyrhinosaurus real presenta un bulto óseo aplanado sobre nariz en lugar de un cuerno y sólo dos pares de de epoccipitales en el extremo superior de la gola eran alargados en comparación con el resto y estaban curvados hacia los lados en dirección opuesta, no hacia el frente. Si bien es cierto que ejemplares de algunas especies presentan dos pequeños epoccipitales proyectados hacia el frente sobresaliendo de la gola hacia el centro del borde superior de ésta y que algunos otros presentan un pequeño cuerno en el centro de la gola que se elevaba en un ángulo perpendicular a ésta, ninguno de éstos parece ser el arreglo visto en el Pachyrhinosaurus del trailer. De modo que es de tener en cuenta que este dinosaurio es completamente diferente a su contraparte real y altamente inconsistente con lo que nos dice el registro fósil.


Modelo de un Pachyrhinosaurus anatómicamente realista por Fabrizio De Rossi

La identidad de estos dinosaurios fue revelada gracias a la filtración de esta imagen, donde también se pueden ver siluetas de otras especies presentes en la película que no fueron mostradas en el trailer, incluyendo la nueva especie sintética creada mediante hibridación artificial, a la que se le ha dado el nombre de "Indoraptor".



*Actualización 2 (24/02/2018):

Al parecer, Universal Pictures reasignó el género del ceratópsido centrosaurino antiguamente identificado como "Pachyrhinosaurus" al más anatómicamente cercano Sinoceratops, al cual se aludió previamente en esta entrada. En una nota personal, parece que las críticas funcionan.