31 de diciembre de 2018

Las 5 "Dinoticias" más Relevantes del 2018

Cerramos otro año en el blog y como de costumbre, lo haremos conmemorando cinco de los descubrimientos más impactantes realizados este año en lo que respecta al estudio de los dinosaurios, aunque antes de continuar quisiera enfatizar que el siguiente listado está basado más que nada en la opinión del autor, por lo que como lo he hecho en los años anteriores, les exhorto a considerar el elemento subjetivo de esta entrada sin pasar por alto que se realizaron otros descubrimientos igualmente interesantes en el 2018 que aportan información igualmente valiosa para nuestra comprensión de estos animales, aunque lamentablemente no puedo cubrirlos todos en esta entrada. Habiendo aclarado esto, comencemos.

1. Los paleontólogos empiezan a preguntarse qué define a un dinosaurio exactamente

Diagrama por C. Chang

Nuestra primera noticia nos remonta al pasado mes de febrero, cuando el Dr. Sterling Nesbitt hizo público un estudio donde destaca que cada vez está resultando más difícil identificar si un fósil pertenece o no a un dinosaurio, sobre todo cuando se trata de uno de edad triásica. Esto se debe a que las características que alguna vez caracterizaban a los fósiles de dinosaurio ahora han empezado a encontrarse en animales que aunque estaban emparentados con los dinosaurios, no eran dinosaurios. Tal es el caso del Teleocrater rhadinus, un arcosaurio descrito en abril de 2017, el cual presenta una depresión craneal que hasta ahora sólo se había encontrado en dinosaurios. Se logró identificar al Teleocrater como un dinosauromorfo no dinosauriano gracias a que carece de un orificio en la cavidad de la cadera, que actualmente es el único rasgo de lo que alguna vez fue una larga lista de características anatómicas que sólo se veían en dinosaurios. Otras de esas características que recientemente se han visto en otros dinosauromorfos aparte de los dinosaurios (señaladas en la imagen de arriba) son la cresta en el hueso superior del brazo donde se fijaban los músculos (encontrada también en algunos silesáuridos), las proyecciones óseas en la parte trasera de las vertebras cervicales (vistas también en silesáuridos), el cuarto punto de adhesión muscular donde el fémur se une con la cadera (visto también en el Marasuchus lilloensis, un dinosauriforme más primitivo que los silesáuridos) y hasta el descubrimiento del Teleocrater, la depresión en la parte superior del cráneo, la cual se teoriza que servía para fijar los músculos de la mandíbula, otorgando al animal una mordedura más fuerte. Se piensa que la cavidad en las caderas que ahora es la única característica que diferencia a los dinosaurios de otros dinosauromorfos ayudaba a que éstos posicionaran sus patas perpendicularmente bajo su cuerpo en lugar de proyectadas hacia los lados, como la mayoría de los reptiles. En conjunto con las recientes teorías que han puesto en duda la clasificación tradicional de los dinosaurios, la disminución de estas distinciones ha complicado la identificación de fósiles de edad triásica y su asignación en el árbol filogenético de los dinosauromorfos y a su vez, pone en duda la teoría de que las características previamente mencionadas fueron claves en el éxito de los dinosaurios sobre otros dinosauromorfos a finales del Triásico e inclina la balanza hacia la posibilidad de que éstos simplemente hayan aprovechado la repentina disponibilidad de nichos ecológicos dejados por sus entonces decadentes parientes, lo que nos conecta a la siguiente noticia.

2. "La vida se abre camino"

Arte de  Victor Leshyk

El pasado mes de abril, un equipo internacional de paleontólogos encabezado por el Dr. Massimo Bernardi publicó un estudio donde exponen pistas que conectan la proliferación de los dinosaurios en el Triásico con un evento cataclísmico conocido como el Episodio Pluvial Carniano, el cual hasta hace poco no había sido muy  comprendido. Se trata de un período de cambios atmosféricos repentinos en el que las condiciones climáticas pasaban de secas a húmedas y luego a secas de nuevo de forma recurrente por intervalos de cerca de 1.5 millones de años, probablemente debido a una serie de erupciones volcánicas masivas en lo que hoy es el oeste de Canadá que precipitaron el calentamiento global, provocando esparcimiento de contaminantes, lluvia ácida y cambios en el clima a nivel global. Según los autores del estudio, los dinosaurios empezaron a proliferar justo al final de este período inestable, hace aproximadamente, 232 millones de años y el hallazgo de huellas en las Dolomitas, al norte de Italia sustenta esta teoría, pues al igual que como ocurre con el límite KT, los fósiles de dinosaurios y particularmente, una serie de posibles huellas de dinosaurios encontradas en el área, son escasos en sedimentos anteriores a este evento y empiezan a ser más comunes en sedimentos posteriores al mismo. Unos meses más tarde, los autores de este estudio publicaron otro analizando los resultados mediante procedimientos estadísticos, específicamente a través de lo que se conoce como un análisis de punto de interrupción, el cual consistió en comparar el conteo de especies de varias muestras para trazar el punto de interrupción, o lo que en este caso es el momento en que un tipo de ecosistema terminó y otro comenzó. Los resultados fueron bastante consistentes con las conclusiones del estudio inicial, indicando que la etapa en que los dinosaurios empezaron a prosperar fue precisamente al final del Episodio Pluvial Carniano, hace aproximadamente, 232 millones de años. Estos estudios son importantes porque arrojan luz sobre cómo los dinosaurios fueron convirtiéndose en el grupo dominante de animales terrestres, lo cual es formidable para la paleontología especialmente dadas las dificultades descritas en el primer estudio que cubrimos en esta entrada.

3. Los dinosaurios sueltan la lengua de nuevo... O más bien, no.

Arte de Scott Betts

Como es sabido, es sumamente difícil que el tejido blando de un animal extinto hace millones de años se conserve durante la fosilización, pero es posible hacer deducciones sobre las características de ciertos órganos a partir del material óseo y de la anatomía comparativa con animales modernos. El pasado mes de junio, por ejemplo, se publicó un estudio encabezado por Zhiheng Li donde se analizan los huesos hioides de algunos dinosaurios y pterosaurios y se comparan con los de los arcosaurios modernos (aves y cocodrilos). El estudio reveló similitudes entre los huesos hioides de los dinosaurios saurisquios no avianos y los de los cocodrilos, siendo éstos simples y relativamente pequeños, lo que sugiere que las lenguas de estos dinosaurios, al igual que las de los caimanes y cocodrilos de hoy, probablemente estaban firmemente adheridas la base de sus bocas y tenían una movilidad muy limitada, a diferencia de las de las aves, que pueden llegar a ser muy flexibles y movibles. Irónicamente, los dinosaurios ornitisquios parecen tener huesos hioides más complejos (y por lo tanto, lenguas más movibles), comparables a los de los dinosaurios avianos pese a que éstos últimos descienden de uno de los grupos con hioides simples y lenguas prácticamente inmóviles. Asimismo, los pterosaurios, que evolucionaron de forma separada a los dinosaurios, también parecen tener huesos hioides relativamente complejos y por lo tanto, lenguas con cierto grado de movilidad, lo que refuerza la teoría de que esta adaptación es producto de evolución convergente (es una característica que probablemente evolucionó varias veces en linajes diferentes). Es probable que esta adaptación fuese resultado de las estrategias alimentarias de estos animales, lo que nos lleva a la siguiente noticia.

4. Los ornitisquios no eran cachetones después de todo

Modelo de Urvogel Games para el videojuego Saurian

Durante mucho tiempo, los artistas han reconstruido a los dinosaurios ornitisquios con cachetes o mejillas que cubren la mayor parte de su boca. Sin embargo, la presencia o ausencia de este tipo de estructura bucal es un concepto que no se había analizado muy minuciosamente hasta tiempos recientes. La verdad es que lo que conocemos como "cachetes" están conformados por músculos conocidos como bucinadores sólo encontrados en los mamíferos y hoy se sabe que evolucionaron en parte para facilitar la lactancia, cosa de la que estaban exentos los dinosaurios. Un estudio publicado el pasado mes de octubre por el Dr. Ali Nabavizadeh reveló que la musculatura mandibular de los ornitisquios naturalmente no estaba estructurada como la de los mamíferos y que en lugar de bucinadores, éstos probablemente tenían músculos aductores que se extendían desde la mandíbula inferior hasta la región postorbital, siendo un arreglo idóneo para facilitar el movimiento hacia arriba y hacia atrás durante la masticación. En adición, según el estudio, aquellos grupos con varias filas de dientes y un sistema de masticación relativamente avanzado, como los ceratopsianos, los hadrosaurios y los ankylosaurios probablemente contaban con un segundo músculo conocido como "pseudomasetero" que en conjunto con los músculos aductores, conformaría una capa de tejido oral que cubriría el margen labial de las mandíbulas, creando un mayor sistema de soporte mandibular y haciendo así más eficiente la masticación. No obstante, en los grupos menos derivados y con una dentición más simple, se ve una estructura que sugiere que los músculos aductores anclaban más atrás en la mandíbula, lo que a su vez habría dificultado el desarrollo del pseudomasetero, por lo que es posible que éstos carecieran de algún tipo de tejido que cubriera el margen labial de la boca y que por tanto, contaran con un espacio que propiciaría una apertura total de la boca. Teniendo en cuenta los resultados del estudio cubierto en la noticia anterior, es posible que estos ornitisquios menos derivados usasen su lengua para facilitar la ingesta de alimento de una forma similar a como lo hacen actualmente algunos lagartos y tortugas.

5. Plumas: ¿Un rasgo más basal de lo pensado?

Arte de  Larry Felder

Apenas unos días antes de que terminara el año, se publicó uno de los descubrimientos más importantes en la historia de nuestro entendimiento sobre la rama evolutiva no sólo de los dinosaurios, sino también de sus parientes. Particularmente, los pterosaurios. Como es sabido, los fósiles nos dicen que éstos últimos estaban cubiertos por una capa de filamentos llamados picnofibras que parecían ser similares al pelo. Sin embargo, el reciente descubrimiento amplía la historia gracias al hallazgo de cuatro tipos de filamentos en dos especímenes de pterosaurios anurognátidos encontrados en la Formación Daohugou en Mongolia, los cuales fueron descritos por un equipo internacional de paleontólogos encabezado por Zixiao Yang el pasado 17 de diciembre. Al ser estudiados con detenimiento, estos filamentos resultaron ser estructuralmente consistentes con las protoplumas de algunos dinosaurios, lo que llevó a los investigadores a concluir que las picnofibras de los pterosaurios y las protoplumas de los dinosaurios son estructuras homólogas. En otras palabras, las picnofibras de los pterosaurios son un tipo de plumaje primitivo, similar al que se ve en varios grupos de dinosaurios, lo que de acuerdo a la premisa del horquillado filogenético, se traduce en que estas estructuras probablemente estaban presentes en los ornitodiros (el grupo del que se derivan los dinosaurios y los pterosaurios) más primitivos, adelantando el origen de las plumas unos 70 millones de años, aproximadamente, antes de que el linaje se dividiera en Pterosauria y Dinosauria hace cerca de 250 millones de años y sugiriendo por tanto que este era un rasgo ancestral de ambos grupos, lo que a su vez implicaría que los primeros dinosaurios y pterosaurios estaban emplumados hasta cierto grado. Este hallazgo marca así un gran paso en el camino de nuestro entendimiento sobre el origen y la evolución de estos grupos, sus características integumentarias y las funciones de éstas. De modo que bien se puede decir que en lo que respecta a descubrimientos paleontológicos, este año se cerró con broche de oro.


Fuentes:
https://www.sciencenews.org/article/new-fossils-are-redefining-what-makes-dinosaur
http://www.bristol.ac.uk/news/2018/april/dinosaurs-ended-and-originated-with-a-bang-.html
https://www.sciencedaily.com/releases/2018/06/180613102013.htm
https://blogs.scientificamerican.com/laelaps/what-did-dinosaur-tongues-look-like/
https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/ar.23988
http://palaeos-blog.blogspot.com/2018/10/sin-cachetes-por-favor.html
https://www.sciencedaily.com/releases/2018/12/181217125908.htm

27 de noviembre de 2018

Dinosaurios Fantásticos y Dónde Encontrarlos - Parte 3: Formación Lourinhã

Anteriormente, en esta serie de entradas, exploramos el Ischigualasto, formación geológica en Argentina conocida por fósiles de algunos de los dinosaurios más primitivos. Luego, viajamos a la Formación Elliot Alta en el sur de África, la cual fue testigo de cómo los dinosaurios fueron proliferando y convirtiéndose en el grupo más diverso y exitoso del Mesozoico. Hoy toca explorar una formación implicada en el apogeo evolutivo de los dinosaurios durante las etapas avanzadas del Jurásico, cuando los dinosaurios ya estaban manifestándose en todas formas y tamaños. Múltiples yacimientos de fósiles datan de esta etapa crucial en la historia evolutiva del grupo, pero a petición de mi seguidor, Kbika2, la que veremos hoy será una que no suele ser muy dada a conocer. Se trata de la Formación Lourinhã en Portugal. Hay incertidumbre en cuanto a su edad exacta, pero se sabe que sus rocas tienen de 155 a 145 millones de años de antigüedad, pudiendo ser de edad kimmeridgiense o titoniense o bien, del rango temporal entre finales del kimmeridgiense y principios del titoniense. Análisis geoquímicos indican que para entonces, esta región disfrutaba de un clima cálido y ligeramente más húmedo que el de la similar Formación Morrison de Norteamérica, con patrones de precipitación fuertemente estacionales. Entre los dinosaurios (específicamente, dinosaurios no avianos) aquí encontrados están:

Allosaurus europaeus - Un alosáurido de gran tamaño conocido por material craneal, vértebras y costillas. Probablemente, era uno de los mayores depredadores de su ecosistema y quizá también uno de los más exitosos teniendo en cuenta las similitudes de este ecosistema con el de la Formación Morrison en Norteamérica, donde el Allosaurus parecía ser uno de los depredadores más comunes. Hay quien considera a esta especie como sinónimo del más conocido Allosaurus fragilis.

Arte de Pachyornis de Deviantart

Ceratosaurus dentisulcatus - Un ceratosáurido mediano conocido por dientes y huesos de las patas traseras. Es probable que al igual que las especies encontradas en la Formación Morrison, poseyera un cuerno nasal. Existe controversia en cuanto sus estrategias alimentarias, pero se teoriza que pudo haber sido un depredador generalista, pudiendo alimentarse de diferentes tipos de presas, incluyendo peces.

Arte de Paleocolour de Deviantart

Dacentrurus - Un estegosáurido de gran tamaño encontrado ya en varios yacimientos de edad jurásica en Europa. Sus fósiles y los de algunos de sus parientes parecen indicar que tenía un par de hileras de pequeñas placas que se extendía del cuello a las caderas y un par de hileras de púas que se extendía a lo largo de su cola, así como un par de púas que sobresalían del área de los hombros. Es posible que utilizara sus placas como instrumentos de comunicación visual y sus púas, como mecanismo de defensa ante los depredadores. Probablemente se alimentaba de vegetación baja.

Arte de Gabriel Ugueto

Dinheirosaurus / Supersaurus lourinhanensis - Un saurópodo conocido por vértebras fosilizadas y unos pocos huesos asociados. Se estima que alcanzaba cerca de 20 metros de largo, siendo posiblemente uno de los animales más grandes de su ecosistema. Actualmente, su clasificación exacta es dudosa, pero es sabido que pertenece a la familia de los diplodócidos. Posiblemente se alimentaba de árboles de hojas tiernas, según indican estudios sobre el diseño dental y las estrategias alimentarias de los diplodócidos.

Arte de Felipe A. Elias

Draconyx - Un camptosáurido de pequeño tamaño conocido por un par de dientes, algunas vértebras y huesos de las patas. Como ornitópodo, es probable que contara con un fuerte pico idóneo para arrancar ramas y numerosos dientes aptos para la masticación, por lo que es posible que se alimentara de vegetación dura. Asimismo, de haber tenido la contextura corporal vista en otros camptosaurios, es probable que fuese un corredor ágil, lo que le habría sido ventajoso para escapar de los depredadores.

Arte de Jack Wood

Dracopelta - Un ankylosaurio primitivo (hasta ahora, el más primitivo conocido) de pequeño tamaño, conocido por un esqueleto parcial consistente en una caja costal con trece vértebras dorsales y cinco osteodermos. Probablemente se alimentaba de vegetación baja.

Arte de Peter Montgomery

Lourinhanosaurus - Un terópodo de afinidades inciertas conocido por un esqueleto parcial consistente en algunas vértebras y huesos de las caderas y de las patas traseras. Hasta ahora, sólo se han hallado huesos de individuos subatultos y un conjunto de huevos potencialmente pertenecientes a esta especie. Dado que no se ha encontrado material craneal, es difícil determinar de qué tipo de presas se alimentaba, mas sus fósiles indican que pudo haber ingerido piedras para facilitar la digestión.

Arte de Pedro Andrade

Lourinhasaurus - Un camarasáurido de gran tamaño conocido por algunas vértebras y huesos de las patas pertenecientes a diversos ejemplares. Siendo probablemente similar al Camarasaurus, es posible que se alimentara de árboles altos de hojas duras.

Arte de cisiopurple de Deviantart

Lusotitan - Un posible braquiosáurido conocido por vértebras, costillas fragmentarias y huesos de las patas. Se estima que pudo haber alcanzado de 20 a 25 metros de largo y como braquiosáurido, es posible que su cuello estuviese posicionado en una postura casi vertical, permitiéndole acceder a la copa de varios árboles y a ramas potencialmente inaccesibles para otros saurópodos de su hábitat.

Arte de Pedro Andrade

Miragaia - Un estegosáurido de mediano tamaño caracterizado por un cuello inusualmente largo en comparación con el de la mayoría de sus parientes, siendo esto probablemente una adaptación para ayudarle a alcanzar vegetación usualmente inaccesible para un estegosáurido de su tamaño y otros dinosaurios de tamaño similar en su hábitat.

Arte de ZEGH8578 de Deviantart

Stegosaurus ungulatus - Un estegosáurido de gran tamaño bastante similar a las especies de Norteamérica, aunque caracterizado por poseer placas más estrechas y alargadas. Inicialmente se pensó que contaba con ocho púas en la cola, a diferencia de las especies de Norteamérica, que sólo tenían cuatro. Sin embargo, exámenes posteriores indicarían que como en sus parientes, su "thagomizer" sólo constaba de cuatro púas. Su clasificación dentro del género Stegosaurus ha sido objeto de debate durante los últimos años.

Arte de ZEGH8578 de Deviantart

Torvosaurus gurneyi - Un megalosáurido conocido por un hueso maxilar y hay quien piensa que algunos huevos fosilizados de terópodo descubiertos en el área pertenecen también a esta especie. Se estima que su longitud corporal pudo haber rondado cerca de los 10 metros y su peso, de 4 a 5 toneladas, siendo uno de los mayores terópodos de su ecosistema y hasta hace poco, era considerado el terópodo de mayor longitud encontrado en Europa, pero recientemente fueron descubiertos algunos fósiles en España que parecen pertenecer a terópodos similares o potencialmente superiores en longitud. Es probable que fuese un depredador generalista, pudiendo cazar diferentes tipos de presa.

Arte de Pedro Andrade

Zby - Un saurópodo turiasauriano de mediano tamaño conocido por dientes y huesos de las patas delanteras. Fue nombrado en honor al paleontólogo, Georges Zbyszewski. Es poco lo que se conoce sobre su comportamiento y su nicho ecológico, mas el poco material fósil que se ha encontrado sugiere que no era muy diferente a su pariente, el Turiasaurus, descubierto en España.

Arte de Pedro Andrade

Asimismo, se han encontrado algunos fósiles de dinosaurios que aún no han sido formalmente descritos, clasificados ni nombrados. En la mayoría de los casos, consistentes en huellas o material fragmentario. Entre éstos, cabe destacar:

Un posible abelisáurido conocido por dientes aislados, siendo por tanto uno de los registros más antiguos conocidos de este grupo.

Arte de Pedro Andrade

Un posible coelurosaurio inicialmente identificado como Richardoestesia (actualmente se teoriza que podría tratarse de un dinosaurio similar al Ornitholestes), conocido sólo por un diente aislado.

Diente de coelurosaurio encontrado en la Formación Lourinhã
Crédito de la fotografía a Christophe HendrickxOctávio Mateus

El registro fósil de la Formación Lourinhã también ha permitido identificar otros animales que, aunque no tan comunes y diversos como los dinosaurios, marcaron aquí del mismo modo una página en la historia de su éxito evolutivo, incluyendo varios tipos de cocodrilomorfos, pterosaurios y mamíferos driolestoideos.

31 de octubre de 2018

¡Dientes! ¡Garras! ¡Rugidos! ¡AWESOMEBRO!

Es 31 de octubre y muchos hoy homenajean todo lo que tiene que ver con miedo y terror, por lo que parece una excelente oportunidad para hablar de los dinosaurios más monstruosos, grotescos y sanguinarios conocidos por el hombre. Es decir, aquellos comúnmente caracterizados por temibles hileras de largos y afilados dientes, garras aparentemente hechas para rebanar y destripar a sus víctimas, un apetito voraz que insta a una continua ferocidad, una mirada fría y despiadada que refleja una insaciable sed de sangre o un tamaño imponente que haría temblar hasta a los más rudos. Sin embargo, aquí no entraremos en este tipo de corriente, de modo que esta no será una de esas entradas de "10 dinosaurios tan monstruosos y mortíferos que te alegrarás de que estén extintos". Si eso es lo que desea ver, seguro encontrará una entrada así en muchos otros blogs, pero no en este. En su lugar, aquí vamos a aprovechar la ocasión para abordar el fenómeno detrás de estas macabras caracterizaciones y nos sumiremos en un misterio que a lo largo de generaciones nuestros temores han alimentado y convertido en una fuerza con el poder de cautivarnos al presentar mucho de lo que vemos en el ámbito del dinofrikismo bajo un disfraz que oculta la realidad que pocos quieren ver. Algunos tal vez se pregunten qué es esa fuerza de la que hablo. Pues bien, me refiero a lo que en el mundo de la paleontología se conoce como... Awesomebro.


¿Pero qué es eso de awesomebro? Pues "awesomebro" es un término acuñado por el paleoartista John Conway utilizado para referirse a la inclinación y tendencia de adoptar la imagen distorsionada y monstrificada de los dinosaurios que se suele presentar en los medios y la cultura popular en lugar de la que presenta la ciencia.

El presunto Utahraptor en la cubierta del videojuego "Turok: Evolution" es un claro ejemplo de una imagen awesomebro
Imagen de Acclaim Entertainment

Ahora bien, antes de continuar, quiero recalcar que este blog tiene el objetivo de divulgar información de carácter científico acerca de nuestra percepción de los dinosaurios, pero creo que en estos tiempos es igualmente importante tratar el aspecto sociocultural de la misma. Dicho esto, esta entrada no va dirigida a atacar o condenar la cultura awesomebro, sino a crear conciencia. ¿Conciencia de qué? Pues de que hay diferentes percepciones sobre los dinosaurios, cada una con sus fundamentos particulares, y lo ideal es que se respete el derecho de cada cual a tener las suyas, pero para eso hay que cuidarse de un fenómeno muy peligroso: los extremos. Los extremos en el modo de pensar son dañinos porque tienden a "cegar" a una persona hasta el punto de que ésta no puede visualizar algo diferente a su punto de vista sin percibirlo como desconcertante o hasta ofensivo, lo que tiende a conducir a que la persona impulsivamente rechace todo lo que no vaya con su percepción y generalmente, lo tache como una tontería, ya que su mentalidad está tan limitada a su forma de ver las cosas que se le hace difícil respetar otros puntos de vista y aceptar algunas realidades aún cuando su percepción puede ser errónea o sobrevalorada, lo cual suele terminar por convertirlo en una persona tóxica. Es como dice el dicho: "No hay peor ciego que el que no quiere ver." Y al menos en mi opinión, es importante tener la mente abierta si verdaderamente queremos apreciar y disfrutar la belleza de este mundo tan diverso en el que vivimos.

Habiendo aclarado eso, ¿qué se considera awesomebro?

Pues nuevamente, el concepto de awesomebro envuelve todo aquello que hace ver a los dinosaurios más como monstruos que como animales. Esto se debe en gran parte a la forma en que se tiende a representar a estos seres en los medios de entretenimiento y sus derivados, donde por lo general son tratados como personajes no del todo naturalísticos desde un enfoque sensacionalista para cautivar a los consumidores. De modo que, cuando se habla de la cultura awesomebro, se hace referencia a aquellos entusiastas que sobreponen esta imagen alterada por los medios por encima de la que nos revela la paleontología. Se puede decir por tanto que las tendencias awesomebro se fundamentan sobre una base emocional más que racional, mientras a su vez se rigen por los principios de oferta y demanda, siendo así un fenómeno de carácter retributivo (los medios ofrecen lo que la audiencia pide y la audiencia pide más de lo que los medios le ofrecen).

Arriba: Representación artística del famoso Tyrannosaurus rex de una forma acorde a la visión científica
Arte de Mark Witton
Abajo: Representación de la misma criatura retocada de acuerdo a los estándares de la cultura awesomebro
Imagen originaria de Papo Toys

No es de extrañarse por tanto que la cultura awesomebro se sienta atraída por conceptos impresionistas, como el gigantismo, por lo que tiende a favorecer representaciones de animales prehistóricos con un tamaño desproporcionadamente grande, como por ejemplo, el Giganotosaurus de "Dino Crisis 2", el Mosasaurus de "Jurassic World" o el Liopleurodon de "Paseando con Dinosaurios" y desde luego, tampoco es de extrañarse que las discusiones sobre cuál dinosaurio o animal prehistórico es más grande según su categoría sean algo común entre las tendencias awesomebro.

El Liopleurodon de la serie "Paseando con Dinosaurios" fue representado un tamaño exageradamente grande que tiende a ser favorecido por la cultura awesomebro.
Imagen de la BBC

Sin embargo, lo que más distingue a la cultura awesomebro, es su preferencia por la representación de estos animales como seres violentos, sádicos y destructivos. Es por eso que optan por quedarse con los aspectos más salvajes y sanguinarios de los dinosaurios y les encanta ver que se la pasen rugiendo y enseñando los dientes y las garras. No resulta extraño por tanto que sean los dinosaurios carnívoros los más propensos a recibir influencia de esta corriente.

La Indominus rex en la cinta Jurassic World podría considerarse un compendio de las tendencias y expectativas de la cultura awesomebro, siendo estratégicamente diseñada y presentada como más grande, astuta y agresiva que un terópodo real y así lo reconoce la propia película a través del Dr. Henry Wu cuando le recuerda a su empleador, Simon Masrani que cuando éste solicitó una atracción más "cool" no pidió algo realista, sino algo "con más dientes".
Imagen de Universal Pictures

Por tal razón, es popular en la cultura awesomebro la tendencia de asimilar por ejemplo, los estudios que sugieren que el Tiranosaurio decapitaba Triceratops antes de comerlos o la teoría de que el Velociraptor devoraba a sus presas mientras aún estaban vivas. Más destacable, sin embargo, es su similar apertura a ideas sensacionalistas que hagan ver a los dinosaurios como seres macabros y a asimilarlas como factibles, aunque dichas ideas no estén científicamente fundamentadas.

Una tendencia awesomebro común es la de pensar que el nido de un T. rex luciría como un "cementerio de dinosaurios", idea difundida por producciones como "The Lost World: Jurassic Park" pero no avalada por la ciencia
Imagen de Universal Pictures

Y desde luego, no resulta sorpresivo que sean fans de los enfrentamientos interespecíficos de animales prehistóricos y que por ende, los aclamen con entusiasmo en medios audiovisuales (usualmente complementados con música rock o un coro clásico de fondo) y recurran con frecuencia a redes sociales y páginas de interacción para debatir sobre un combate entre una especie A y una especie B y discutir quién sería el ganador. Y no es que esto esté mal, pero una vez más, este tipo de dinámica poco o nada corresponde a nuestra comprensión de estos animales, pues para empezar, no conocemos (y quizá, nunca conoceremos) con precisión las tácticas de combate o defensa exactas que éstos habrían empleado en un hipotético enfrentamiento, sin mencionar que la naturaleza constantemente nos demuestra que salvo en caso de depredación, los animales rara vez pelean a muerte y que cuando lo hacen, en el caso de un combate interespecífico, los resultados pueden variar, por lo que el desenlace no necesariamente hace a una especie más "poderosa" que la otra y ciertamente no respalda el planteamiento de generalizaciones (por poner un ejemplo, es sabido que los leones pueden derribar búfalos, mas eso no significa que éstos sean más poderosos que los búfalos y son igualmente notorios los casos de leones asesinados por búfalos). De modo que debates de esta índole sólo ayudan a construir y desarrollar la imaginación, mas contrario a como suelen presentarse, poco o nada tienen que ver con nuestro entendimiento de estos animales.

Los combates interespecíficos de dinosaurios conforman uno de los temas más atrayentes para la cultura awesomebro y cabe destacar el caso del T. rex y el Spinosaurus, que es quizá el más abordado desde su representación gráfica en la cinta Jurassic Park 3, pese a que en realidad ninguna de estas especies coexistió con la otra, haciendo anodina la discusión de este escenario.
Imagen de Universal Pictures

Por otra parte, quizá lo más importante a resaltar es que la cultura awesomebro suele tener dificultades para asimilar aquello que no haga parecer a los dinosaurios tan violentos o monstruosos, por lo que no es extraño que asuman una actitud de decepción y suelan acusar a la ciencia de "arruinar su infancia" cuando se revela algo que choca con esta percepción grotesca de los dinosaurios y otros organismos prehistóricos. Es por esta razón que usualmente les cuesta simpatizar con la idea de que los dinosaurios carnívoros tuviesen un tipo de integumento oral que cubriría sus dientes de forma parecida a los labios de los mamíferos, con las investigaciones que sugieren que los dinosaurios no podían rugir como fieras e incluso, con el hecho de que muchos terópodos se asimilaban a las aves tanto en apariencia como en comportamiento más que a los lagartos bípedos sedientos de sangre popularizados por obras de ficción, como la franquicia de Jurassic Park, lo que nos lleva a lo referente al aspecto físico de los dinosaurios. Y es que es de notar que dada su tendencia a favorecer la forma en que éstos y otros animales prehistóricos son generalmente mostrados en los medios, la cultura awesomebro está bastante aferrada a lo que se ha implantado y difundido como "clásico" en la cultura popular, cosa con la que la naturaleza progresiva y versátil de la paleontología como ciencia tiende a romper. Teniendo esto en cuenta, no es de extrañarse que con frecuencia renieguen de que algunos dinosaurios no eran como se pensaba en un principio debido a que descubrimientos posteriores revelarían pistas anteriormente desconocidas sobre su apariencia (como ocurrió por ejemplo, con el Spinosaurus en 2014, cuando se publicó la recuperación de nuevo material atribuido a este género que reveló que su anatomía difería de la imagen popular que se tenía hasta entonces) o que asuman una posición reluctante al momento de por ejemplo, considerar la posibilidad de que el famoso T. rex tuviese plumas o incluso de afrontar el hecho de que otras especies popularizadas, como el Velociraptor definitivamente las tenían.

Los fósiles evidencian que las garras de los dromaeosaurios (la familia a la que pertenece el famoso Velociraptor) estaban cubiertas por alas emplumadas, cosa que a la cultura awesomebro le suele resultar difícil de asimilar porque a su parecer, esto le quita lo "awesome" a estos dinosaurios.
Crédito de la fotografía a la Academia China de Ciencias Geológicas

Ahora bien, ¿ser awesomebro es malo? No. El problema no es ser awesomebro. De hecho, aunque lo neguemos, todos los dinofrikis comenzamos como awesomebros (y yo soy prueba viviente de ello, como los que me siguen hace tiempo habrán confirmado por mi antiguo blog) y de alguna u otra forma, seguimos teniendo algo de awesombro (algunos en mayor grado que otros, cabe resaltar). Si le gustan los dinosaurios puramente escamosos, con manos pronadas a lo Jurassic Park y que constantemente estén realizando hazañas violentas, resistiendo lesiones causadas por disparos, explosiones, ataques de otros dinosaurios o cualquier otro tipo de daño y ostentando sus dientes, garras u otras adaptaciones para el ataque o la defensa, no hay problema con eso siempre y cuando reconozca que la ficción es una cosa y el mundo real es otra. El problema es llevar sus idealizaciones al extremo y llegar al punto de incluso boicotear los avances científicos sólo porque "arruinan su infancia", de tachar los resultados de determinadas investigaciones como ilógicos, erróneos o contraproducentes porque no se ajustan a sus preferencias o de inventarse "teorías" propias ajustadas a su percepción para remediar lo que no va con ella, cosa que más que promover el entendimiento de los dinosaurios, lo obstaculiza. De modo que ser awesomebro no es lo que está mal. Lo que está mal es ser extremista hasta el punto de anteponer el capricho sobre la realidad.

Dicho esto, tenga presente que el concepto de "awesome" es subjetivo y depende meramente de su forma de asimilar las cosas. Asimismo, tenga en cuenta que en el cine, los videojuegos, la literatura e incluso, los documentales se representa a los dinosaurios de esa forma para captar la atención del público, pero eso no es un reflejo fiel de lo que eran en verdad estos animales. De todas formas, aún si las cosas no son como usted las imaginaba, ¿por qué eso es algo malo y en qué perjudica su estilo de vida? Si no le gusta cómo los nuevos descubrimientos están cambiando la imagen de los dinosaurios, está bien. Nadie puede obligarlo a que le guste, pero no por eso le declare la guerra a la ciencia ni reproche sus avances, tachándolos de falsos o "ajustándolos" para que cumplan con sus expectativas y luego difundiendo esos "ajustes" como hechos. Recuerde que la realidad existe al margen de lo que pensamos y es independiente de nuestros ideales, por lo que negarla o intentar adecuarla a nuestro parecer es inútil y al final, no cambiará nada. Si verdaderamente le interesa el aspecto científico de los dinosaurios (y perdonen si parezco duro al decir esto), haga el capricho a un lado y recuerde que las obras de ficción son una cosa y la ciencia y el mundo real son otra. Dese la oportunidad y tal vez descubra que estos animales son más fascinantes de lo que piensa y de lo que suele difundir la cultura popular. Si al final el caso es que en realidad no le interesa tanto la ciencia detrás de la vida prehistórica y en su lugar, disfruta más de los "monstruos prehistóricos" creados por y para los medios de entretenimiento, pues simplemente continúe disfrutando de esas caracterizaciones sin adentrarse en el ámbito de la ciencia. En lugar de asumir una postura anti-ciencia y denegar de los avances en la paleontología, ¿por qué no mejor sacarle provecho a su imaginación y manifestarse desarrollando obras de ficción por su cuenta, como lo hace, por ejemplo, el buen Ricardo Delgado en su recomendable serie de comics, "Age of Reptiles"? Después de todo, la imaginación es libre y usted es el único que establece sus límites.

A todo esto, si hablamos de extremos, no podemos dirigir la mirada exclusivamente a una dirección al tratar este asunto, por lo que también conviene dirigirse a la corriente del lado opuesto (es decir, a aquellos aficionados a la paleontología y al aspecto estrictamente científico y no mediático de los dinosaurios). Y bueno, como dinofriki, sería hipócrita de mi parte negar que en este grupo entra su servidor. Sin embargo, cuando se trata de abordar esta situación, me esfuerzo por no asumir una actitud extremista. Es cierto que dada mi pasión por el tema, a veces me cuesta, pero es esa misma pasión la que me motiva a difundirlo de forma pasiva y no impositiva, cosa que en la mayoría de los casos me ha resultado mejor que si intentara inculcarla a la fuerza. Después de todo, tratar de imponer una idea, percepción o concepto, más que una actitud científica, es una actitud dogmática (y por ende, anticientífica) y a esto cabe agregar que incitar a la educación tiende a ser más efectivo que educar en sí y es a eso a lo que quiero invitar a otros dinofrikis que lean esta entrada.

De modo que en lo que respecta a la interacción con otros en discusiones de índole científica, recuerde que la paleontología no es una ciencia del todo certera y que rara vez ofrece respuestas sólidas que puedan considerarse como hechos irrefutables, abriendo así paso a múltiples posibilidades y alternativas a considerar, además de que por su naturaleza autocorrectiva, constantemente está actualizándose y sustituyendo nociones previas con nuevos conocimientos. Si bien es cierto que la paleontología como ciencia se vale de procedimientos empíricos en la búsqueda de respuestas, no hay que olvidar que uno de éstos es la aplicación del método hipotético-deductivo, por medio del cual se elaboran teorías a partir de las pruebas disponibles en un intento de arrojar luz sobre objetos de estudio que simplemente no pueden comprenderse de forma absoluta, por lo que dichas teorías, por muy válidas que sean, no deben ser tomadas como algo irrefutable o palmariamente confirmado. Después de todo, el pensamiento científico se fundamenta en la falsabilidad de nociones. De modo que lo más razonable es adoptar una mentalidad crítica, estar siempre abierto a múltiples posibilidades y recordar que si ni siquiera los mismos científicos que obtienen y generan la información de primera mano pueden certificar algo al 100%, menos aún nosotros, los aficionados. Con eso en mente, si desea corregir o educar a alguien que parece ignorar o negar los datos, avances y planteamientos paleontológicos, procure no hacerlo de manera impositiva, sino de una forma que resulte cómoda, motivadora y remunerativa para él. Asimismo, es igualmente aconsejable que lo haga reconociendo y aprovechando la naturaleza versátil de la paleontología para alentarlo a investigar por su cuenta, a recurrir a fuentes de información legítimas y más importante, a desarrollar y fomentar el pensamiento crítico y la consideración de diversas posibilidades utilizando la información disponible en lugar de la aceptación dogmática de una idea como si se tratase de la verdad absoluta, pues al fin y al cabo, como decía el sabio Aristóteles, "el ignorante afirma; el sabio duda y reflexiona”.

Por otra parte, tenga en cuenta que en el ámbito de las películas, la literatura y los videojuegos, por ejemplo hay que reconocer que la ficción juega un papel importante y que la estética es primordial, pues el objetivo de estos medios de entretenimiento es impresionar y divertir a la audiencia, por lo que no está del todo mal que ocasionalmente se muestren dinosaurios algo anticuados que se la pasen enseñando los dientes, rugiendo ferozmente, matando brutalmente a sus víctimas, etc. Es cierto que los medios parecen estar escupiéndole la cara a la ciencia y distorsionando cada vez más la imagen de los dinosaurios y que para nosotros, los dinofrikis, esto puede ser decepcionante hasta cierto grado, pero no podemos pretender que un proyecto hecho principalmente para entretener muestre versiones del todo fieles a lo que sería el animal real (así como tampoco podemos pretender que películas, novelas y otros proyectos de ficción sobre tiburones, cocodrilos, osos y otros depredadores lo hagan). Eso por supuesto no significa que no se pueda abogar por una representación más realista, fidedigna y genuina de estos animales en los medios y nuevamente, nadie puede obligar a nadie a que le guste algo que no va con sus preferencias, pero no olvidemos que dentro de todo, es importante establecer un balance y aprender a disfrutar de estos productos por lo que son (obras de ficción), cosa en la que una actitud extremista no ayuda en nada.

Con todo esto dicho, aceptemos la diferencia entre la ficción y la realidad, reconozcamos que nuestras opiniones sobre un tema no cambian la realidad del mismo, recordemos que nuestros conocimientos no son algo fijo y pueden seguir actualizándose a medida que se indague más en el tema, respetemos el derecho de otros a opinar de una forma diferente a la nuestra y sobre todo, cuidémonos de ser extremistas con nuestras ideas y preferencias para así saber valorar la diversidad y la libertad de pensamiento. En resumen, aprendamos a disfrutar más de las diferencias para gozar más de nuestro mundo y de nuestra vida.

Referencias:
1. Artículo de John Conway: "Jurassic Park 4: Awesomebro": http://log.johnconway.co/post/46259087381/jurassic-park-4-awesomebro

2. Video de Scott Potter (Thagomizers): "Let's Talk Awesomebro": https://www.youtube.com/watch?v=2NJJTAse1Eg

7 de octubre de 2018

Sauroficha: Camarasaurus

Nombre genérico: Camarasaurus
Especies: C. supremus, C. grandis, C. lentus, C. lewisi
Castellanización: Camarasaurio
Significado del nombre: “lagarto con cámaras”
Clasificación: Saurisquio, Saurópodo, Camarasáurido
Período en que vivió: Etapas Kimmeridgiense y Titoniense del Jurásico superior (155 a 150 millones de años)
Localidad de sus fósiles: La Formación Morrison en el oeste de Estados Unidos (Norteamérica)
Material encontrado: Más de 90 ejemplares en diferentes estados de preservación (su anatomía es bastante conocida)
Alimentación: Herbívoro

Arte de Satoshi Kawasaki

Información General
El Camarasaurus es posiblemente el dinosaurio saurópodo más común en el registro fósil hasta la fecha y como tal, es uno de los más estudiados. Presenta un tamaño mediano para los estándares de un saurópodo, usualmente alcanzando una longitud no muy superior a los 18 metros de largo y un peso ligeramente superior a las 30 toneladas, aunque es sabido que la especie Camarasaurus supremus podía alcanzar los 23 metros de largo y las 47 toneladas de peso, aproximadamente. Como es de esperarse en un saurópodo, presenta un cuello largo y una cabeza pequeña con relación a su cuerpo. No obstante, tenía una cola más corta que la mayoría de los saurópodos. Su cráneo es cuadriforme y aunque los huesos que lo conforman eran compactos, presenta múltiples aperturas llamadas fenestras, las cuales lo hacen más ligero. Su cabeza resalta también por la presencia de una pequeña cresta similar a la vista en los braquiosáuridos, aunque no tan prominente como la de éstos. Sus dientes tienen forma de cinceles, lo que sugiere que estaban hechos para mordisquear vegetación dura. Presenta patas delanteras más cortas que las traseras, pero la alta posición de los hombros indica que asumía una posición en la que el lomo quedaba relativamente plano. Como todo saurópodo, era cuadrúpedo y presentaba cinco dedos en las patas delanteras, aunque sólo el primero estaba provisto de una garra visible, la cual probablemente era un vestigio de la garra del pulgar en los sauropodomorfos más primitivos, que eventualmente desaparecería en los saurópodos más avanzados.

Nota Histórica
El Camarasaurus fue descrito en 1877 por Edward Drinker Cope a partir de vértebras recuperadas en la Formación Morrison en Colorado, EE.UU por un maestro llamado Oramel Lucas y su familia, a quien Cope le compró los fósiles. Para entonces, los saurópodos eran poco conocidos aún y sólo algunos huesos de este tipo de dinosaurios habían sido encontrados. Sin embargo, el material disponible en ese entonces fue suficiente para hacerle sospechar a Cope que el Camarasaurus era un dinosaurio relativamente grande, con un cuello largo y una cabeza pequeña, mas no fue hasta 1925 que se descubriría el primer esqueleto completo de Camarasaurus por Charles W. Gilmore, revelando su anatomía exacta. Desde que fue descrito, más de 90 ejemplares de Camarasaurus han sido encontrados, estando la mayoría bien preservados, por lo que actualmente no sólo es uno de los dinosaurios más comunes en el registro fósil, sino también uno de los mejores conocidos.

Datos Curiosos
  • El Camarasaurus debe su nombre a las cámaras formadas entre los huecos en sus vértebras, de las cuales se teoriza que pudieron haber jugado un papel importante en la respiración del animal, ya que sustenta la presencia de sacos de aire similares a los vistos en el sistema respiratorio de las aves. De ser cierto, estos sacos de aire pudieron haber permitido un flujo de aire bastante eficiente por el largo cuello, de tal forma que el aire fresco inhalado descendiera por una red de sacos, mientras que el aire reducido en oxígeno exhalado subiera por otro, dotando al animal de un continuo suministro e intercambio de aire pese al largo trayecto de la nariz a los pulmones.

  • El cuello del Camarasaurus estaba compuesto por 13 vértebras y varias investigaciones indican que éste bastante musculoso, aunque poco flexible. Inicialmente la mayoría de los paleontólogos pensaba que este animal mantenía su cuello en posición paralela al suelo, pero varios estudios han llevado a que actualmente el consenso sea que éste asumía una postura casi vertical, pudiendo elevar su cabeza a casi 10 metros sobre el suelo. Algunos expertos piensan que tal postura le habría permitido alcanzar sin esfuerzos significativos la copa de árboles similares a las actuales araucarias e indican a su vez que esto es sustentado por su tipo de dentadura, el cual parece ser formidable para mordisquear las hojas duras y gruesas de ese tipo de árboles, a diferencia de otros saurópodos comunes en su hábitat, como los diplodócidos, los cuales tenían dientes más finos y alargados, sugiriendo que estaban mejor adaptados para alimentarse de vegetación más tierna, lo que sustenta la teoría de que pese a asumir roles similares en su ecosistema, cada grupo de saurópodos ocupaba un nicho ecológico diferente.

  • Restos de tejido blando procedente de lo que sería la encía fueron encontrados en un ejemplar atribuido al género, lo que indicaría que los dientes del Camarasaurus estaban profundamente arraigados no sólo en hueso, sino también en tejido pese a que, como es común en los arcosaurios, éstos eran reemplazados con frecuencia. Se piensa asimismo que es posible que los dientes del Camarasaurus (y de los saurópodos en general) también estuviesen parcialmente cubiertos por algún tipo de integumento externo de contextura resistente (entiéndase, escamas) que les brindase más protección y apoyo (posiblemente, mientras los dientes de reemplazo crecían), idea sustentada por el hallazgo de hileras de dientes que no estaban conectadas al hueso mandibular, pero que a pesar de esto se mantenían en su lugar aún después de la muerte del animal, luego de que la retracción de las encías sacara los dientes de sus cavidades.

  • La forma y el tamaño de los dientes del Camarasaurus sugieren que éste masticaba su alimento al menos parcialmente antes de tragarlo. Esta línea de pensamiento es sustentada por estudios que indican que el Camarasaurus reemplazaba los dientes desgastados con dientes nuevos cada 62 días, aproximadamente y ha levantado dudas sobre la antigua noción de que este animal tragaba su alimento entero y lo procesaba en su estómago con la ayuda de piedras que ingería para facilitar la digestión.

  • Se han encontrado esqueletos de individuos de diversas edades sepultados juntos, lo que sugiere que el Camarasaurus asumía un estilo de vida gregario. No obstante, también se han encontrado huevos fosilizados de Camarasaurus depositados en líneas en lugar de nidos, a diferencia de lo que se ha visto en otros dinosaurios, incluyendo otras especies de saurópodos, como el Saltasaurus, el cual construía nidos para depositar sus huevos. Esto sugiere que el Camarasaurus no cuidaba de sus crías en las etapas iniciales de su desarrollo y que de hecho, las hembras ponían sus huevos al azar mientras caminaban. Sin embargo, no por esto dejó de ser exitoso según muestra el registro fósil.

  • Algunos expertos sugieren que el Camarasaurus pudo haber sido un animal migratorio. Esta teoría es reforzada por el hallazgo de dientes reemplazados de Camarasaurus que preservan esmalte con diferentes proporciones de isótopos de oxígeno, los cuales presentan un patrón que parece indicar que dichas proporciones fluctuaban por períodos estimados de aproximadamente, cinco meses. Dado que la proporción de oxígeno del esmalte en los dientes de los vertebrados se asocia a la proporción de oxígeno en el agua que beben, este hallazgo sugiere que el animal bebía de fuentes de agua ubicadas a diferentes elevaciones, sustentando la idea de que el Camarasaurus se movilizaba de las planicies a las montañas durante la estación seca en busca de mejores fuentes de alimento y agua, lo que implicaría un recorrido de aproximadamente, 300 kilómetros.

  • Fósiles atribuidos a Camarasaurus se han encontrado en las cercanías de la Formación Khaya de Rusia, en la Formación Süntel de Alemania y en la Formación Kadzi de Zimbabue, pero existen dudas sobre si verdaderamente pertenecen a este género.

  • El esqueleto de Camarasaurus encontrado en 1925 por Charles Gilmore tiene la particularidad de ser el fósil más completo y mejor preservado de un saurópodo encontrado hasta la fecha.

Fuentes:
https://blogs.scientificamerican.com/laelaps/looking-camarasaurus-in-the-mouth/
http://fossilworks.org/bridge.pl?a=taxonInfo&taxon_no=38697
https://www.nature.com/news/2011/111026/full/news.2011.612.html
https://www.nps.gov/dino/learn/nature/camarasaurus-lentus.htm
http://www.prehistoric-wildlife.com/species/c/camarasaurus.html

2 de agosto de 2018

Mosasaurios y lo que éstos nos dicen de la Paleodiversidad

Recientemente, recibí un comentario de alguien que preguntaba sobre la validez de una especie de dinosaurio conocida por restos incompletos y descrita sólo a partir de unos pocos huesos. Pese a que no soy el más apropiado para responder esa pregunta (puesto que sólo soy un entusiasta), hice mi mejor esfuerzo por responderle de acuerdo a lo que he aprendido de los verdaderos expertos. Hoy, retomo ese tema y trato de expandir la respuesta que di entonces haciendo referencia a las conclusiones de un reciente estudio realizado por paleontólogos de las universidades de Bristol y Leeds en el que abordan precisamente el reto de investigar la paleodiversidad y de realizar un muestreo de organismos prehistóricos a partir material incompleto o fragmentario.

Como muchos sabrán, en paleontología, a menudo se considera que el muestreo en el registro fósil está muy sesgado y esto parece hacer la clasificación de varios organismos un tanto imprecisa y en algunos casos, hasta cuestionable. De hecho, hemos visto ya muchas veces cómo algunas especies han debido ser reclasificadas en vista a la realización de estudios más exhaustivos, a la aplicación de nuevas técnicas y sobre todo, al descubrimiento de más material fósil. Sin embargo, es de tener en cuenta que todo esto es parte del funcionamiento del método científico y en este nuevo estudio, los paleontólogos demuestran que este enfoque está más justificado de lo que puede parecer en ocasiones.

Bajo la premisa de que actualmente conforman uno de los grupos vertebrados más ricos en el registro fósil, el equipo de investigación, compuesto por Daniel A. Driscoll, Alexander M. Dunhill, Thomas L. Stubbs y Michael J. Benton, se centró en los mosasaurios, linaje de reptiles marinos emparentados con las serpientes y conocidos por asumir roles predatorios en los cuerpos de agua durante el período cretácico.

El mosasáurido Angolasaurus
Arte de Henry Sharpe

Los autores examinaron 4,083 especímenes, calificándolos según lo completo que estaba el material. Realizando rigurosos exámenes y observaciones y desarrollando diversos modelos matemáticos, los autores concluyeron que el muestreo en el registro fósil no se ve significativamente afectado por la completitud o insuficiencia del material y no deja de proporcionar una imagen precisa de la diversidad e historia evolutiva de lo que en este caso son los mosasaurios. Es decir, la completitud del registro fósil no está correlacionada con la completitud de las muestras.

Los investigadores comentan que la preservación de los fósiles varía según la paleogeografía, indicando que los especímenes recuperados en América del Norte muestran un mayor grado de preservación y completitud que los de otras partes del mundo, en gran parte debido a las propiedades geológicas de la formación donde fueron encontrados, como la litología (las características de las rocas y sedimentos que conforman dicha formación). Según los autores, los fósiles de mosasaurios recuperados de litologías de arcilla muestran niveles de preservación más altos y ni la diversidad de especies catalogadas en una determinada formación ni el nivel del mar registrado en la misma se correlacionan significativamente con la completitud y el nivel de conservación de los restos. No obstante, formaciones litográficamente diferentes han demostrado ser yacimientos ricos en fósiles de mosasaurios (pese a que los restos tienden a diferir en cuanto a su grado de preservación) y se puede notar un patrón indicativo de que la diversidad de éstos aumentaba según pasaba el tiempo, con niveles de diversidad equiparables en estratos de edad similar. Los resultados de este estudio sugieren que la variación en los niveles de preservación de los fósiles no necesariamente sesga los patrones evolutivos a gran escala y por lo tanto, no necesariamente deberían usarse como un medidor para la diversidad.

Fósil bastante bien preservado de un Tylosaurus hallado en Kansas, EE.UU
Fotografía de la Universidad Estatal del Este de Tennessee

De modo que sin importar qué tan completo o incompleto esté un fósil, éste no deja de arrojar información valiosa sobre la diversificación del tipo de organismo del que se trata y aunque obviamente, no revelará toda la información sobre el animal e inclusive inicialmente su clasificación pueda resultar engañosa, incluso un diente aislado puede ser una pieza clave para ayudar a clasificar a un organismo y a hacernos una idea de su historia evolutiva y otros aspectos de su biología, así como la de sus parientes.

Mandíbula parcial de un mosasaurio hallada en Manitoba, Canadá
Fotografía del Centro de Búsqueda de Fósiles de Canadá

Esto, por supuesto, no quita que mientras más completo y mejor preservado esté el fósil de un organismo, más pistas revelará sobre éste y más fácil será trazar el mapa de su historia evolutiva.

Fuentes:
http://palaeo.gly.bris.ac.uk/Benton/reprints/2018mosasaur.pdf
https://www.sciencedaily.com/releases/2018/07/180716114559.htm