1 de septiembre de 2017

¿Los Ornitisquios son Terópodos?

Es probable que al leer el título otros dinofrikis hayan puesto una cara como esta:

Imagen originaria de Disney Pictures

No los culpo. Sin embargo, a quien hay que dirigir la mirada es al ya famoso paleontólogo Matthew G. Baron, quien cada vez encuentra más razones para poner en duda la clasificación tradicional de los dinosaurios. Así es. La saga de la "Revolución Ornithoscelida" continúa.

Resulta que el pasado 26 de agosto, durante la Septuagésimo Séptima Reunión Anual de la Sociedad de Paleontología de Vertebrados (SVP, por sus siglas en inglés), Baron presentó una nueva hipótesis en la que propone la posibilidad de que los ornitisquios conformasen un linaje ubicable dentro de Neotheropoda o Averostra (grupos derivados de la línea terópoda).

Baron sugiere que la razón por la que no se suelen encontrar fósiles de ornitisquios de edad triásica es porque éstos, como neoterópodos, no evolucionaron hasta el Jurásico. Dicha premisa es sustentada por la reciente reclasificación del Pisanosaurus como un silesaurio y la potencial condición basal vista en el Chilesaurus.

De ser correcta, la nueva hipótesis de Baron podría implicar una potencial reclasificación de los terópodos más primitivos dada la definición del grupo, pasando a ser éstos ornithoscélidos basales en lugar de terópodos propiamente dichos.

Arte de Luis V. Rey

Nota: Dado que de momento, no hay material formalmente publicado, las únicas fuentes que por ahora puedo citar para beneficio de los interesados son comentarios de los asistentes a la SVP 2017.

Fuentes:

17 de agosto de 2017

Lo que agosto se llevó en el mundo de la paleontología

Las primeras semanas de agosto han sido testigos de descubrimientos revolucionarios en lo que respecta al estudio de los dinosaurios. Algunos de estos descubrimientos se llevaron varias dudas que durante mucho tiempo intrigaban a los expertos y estudiosos.

Uno de estos descubrimientos gira en torno a un terópodo que ha ganado popularidad desde finales del Siglo XX. Se trata del Troodon, el cual inicialmente era conocido por un diente. Sin embargo, eventualmente más y más material iba siendo asignado al género hasta que éste se convirtió en lo que los paleontólogos llaman un "cajón de desperdicios taxonómico" que incluía material de lo que probablemente eran varias especies de diferentes géneros. No obstante, una reevaluación de la familia a la que pertenece este dinosaurio (los troodóntidos) publicada el pasado 8 de agosto por Aaron van der Reest y Philip Currie tras la recuperación de nuevos fósiles llevó a que gran parte del material en un principio asociado al género fuera reclasificado. Los análisis sugieren que huesos que en un principio fueron asignados a la especie Troodon formosus pertenecen a dos géneros distintos, siendo uno el recién descrito Latenivenatrix y el otro, el recobrado Stenonychosaurus, con sólo el holotipo (un diente que actualmente, con tantos troodóntidos exhibiendo una dentadura similar, es insuficiente para definir una especie) siendo referible como "Troodón", género ahora considerado como un nomen dubium (nombre dudoso).

Lo que antiguamente era el Troodon
Arte del usuario Smnt2000 de Deviantart

Pero el Troodón no fue lo único que agosto se llevó. Hace un par de meses, publiqué una entrada donde discutía cómo los ornitisquios de edad triásica se habían estado "borrando" del registro fósil y prioricé el caso del Pisanosaurus mertii, durante mucho tiempo considerado el ornitisquio más primitivo del que se tenía conocimiento. En dicha entrada mencioné que su clasificación había sido cuestionada por Federico L. Agnolín en 2015 y el pasado 4 de agosto, Agnolín, junto a Sebastián Rozadilla, finalmente publicó una revisión del incompleto y hasta ahora único espécimen de Pisanosaurus encontrado y concluyó que éste en efecto no era un ornitisquio. Ni siquiera era un dinosaurio. Era miembro de un grupo más primitivo conocido como los silesáuridos, el cual está estrechamente emparentado con los dinosaurios. Agnolín señala que si bien el Pisanosaurus parece compartir varios rasgos con los ornitisquios, también presenta muchas diferencias osteológicas que invitan a cuestionar la clasificación inicial propuesta por Rodolfo Casamiquela en 1967. Por ejemplo, sus dientes carecen de dentículos y están fusionados a los huesos maxilares y dentarios, sus vértebras dorsales son más largas y angostas que las de los ornitisquios y lo poco que se puede apreciar de la pelvis no es del todo consistente con lo que se ve en los ornitisquios. Estas características en cambio, son más comunes entre los silesáuridos.

El Pisanosaurus en su nueva forma (como un silesáurido)
Arte de Nobu Tamura

Si bien los resultados del nuevo estudio de Agnolín no ayudan a esclarecer los ya enigmáticos orígenes de los ornitisquios, nos ayuda a entender lo compleja que era la evolución de los dinosaurios y sus parientes, además de incrementar nuestra comprensión sobre los ecosistemas del Triásico. En este caso, el de la formación del Ischigualasto en lo que hoy es Argentina.

No obstante, un estudio más reciente da paso a la posibilidad de que el espacio que dejó el Pisanosaurus en la historia evolutiva de los dinosaurios no tarde en ser cubierto. En 2015 se hizo público el descubrimiento de un dinosaurio que desde entonces fue considerado por muchos como uno de los terópodos más extraños hasta ahora conocidos, pero hoy se expone a perder ese título. Hablamos del Chilesaurus diegosuarezi. Un nuevo análisis publicado el pasado 16 de agosto pone en duda su clasificación inicial como terópodo. Dicho análisis fue realizado por nada más y nada menos que Matthew G. Baron y Paul M. Barrett, quienes hace poco desenlazaron una revolución que sacudió el árbol familiar de los dinosaurios. Ahora, como prueba con el potencial de validar dicha revolución, Baron y Barret sustentan la posibilidad de que el Chilesaurus haya sido en realidad un ornitisquio primitivo que por su condición basal, aún conservaba múltiples características de sus posibles "primos", los terópodos.


Representación del Chilesaurus como un ornitisquio
Arte de Nobu Tamura

¡Ah, sí! ¡Casi lo olvido! También un titanosaurio de gran tamaño descubierto en Argentina en el 2011 fue descrito y nombrado como Patagotitan mayorum el pasado 9 de agosto por un equipo liderado por José L. Carballido y los medios, como de costumbre, no tardaron en venderlo como "el dinosaurio más grande del mundo". Y sí, el dinosaurio era grande, pero no más grande que la cobertura de los medios, la cual opacó otros descubrimientos igualmente fascinantes, aparte de que tampoco resultó ser el dinosauro más grande del mundo después de todo. Tan pronto como le dio el título (si es que alguna vez lo tuvo realmente), agosto se lo llevó cuando Matt Wedel y Andrea Cau se encargaron de desmentir a los medios, aclarando que se han encontrado huesos de saurópodos potencialmente mayores, pasando el Patagotitan a ser simplemente el dinosaurio más grande del cual se han encontrado restos decentes, mas no el dinosaurio más grande conocido por la ciencia.

Reconstrucciones y comparativa de tamaño del Patagotitan
Arte de Jorge González

En lo que va de mes, los descubrimientos paleontológicos se han llevado algunas de las incógnitas y misterios sobre la vida mesozoica que nos han dado comezón en la cabeza durante varios años, pero también trajeron consigo más preguntas por responder. No obstante, esto es sólo un incentivo para seguir excavando en busca de respuestas y un indicio de lo extensiva y prolongable que es la paleontología como disciplina científica.

Fuentes:
  • https://www.sciencedaily.com/releases/2017/08/170808145519.htm
  • http://theropoda.blogspot.com/2017/08/the-games-of-troodons.html
  • https://www.researchgate.net/publication/318909984_Phylogenetic_reassessment_of_Pisanosaurus_mertii_Casamiquela_1967_a_basal_dinosauriform_from_the_Late_Triassic_of_Argentina
  • https://paleonerdish.wordpress.com/2017/08/08/pisanosaurus-revisited/?utm_content=buffer9f709&utm_medium=social&utm_source=twitter.com&utm_campaign=buffer
  • https://svpow.com/2017/08/09/dont-believe-the-hype-patagotitan-was-not-bigger-than-argentinosaurus/
  • http://theropoda.blogspot.com/2017/08/il-mio-dinosauro-e-piu-grosso-del-tuo.html
  • http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/13/8/20170220
  • https://www.theguardian.com/commentisfree/2017/aug/17/chilesaurus-dinosaur-discovery-family-tree
  • https://paleonerdish.wordpress.com/2017/08/17/the-enigmatic-chilesaurus-and-the-evolution-of-ornithischian-dinosaurs/

15 de julio de 2017

Dinosaurios Fantásticos y Dónde Encontrarlos - Parte 1: Ischigualasto

Antes que nada, agradecer al fiel y apreciado seguidor de este blog, Kbika 2 por la idea para esta nueva serie de entradas. La misma consiste en hablar sobre algunas formaciones geológicas en las que se pueden encontrar fósiles de dinosaurios y mencionar las diversas clases de dinosaurios que habitaban en éstas durante el Mesozoico. ¿Y qué mejor forma de inaugurar esta nueva serie que con una formación a la que algunos llaman "La Cuna de los Dinosaurios"? Hablamos de la Formación Ischigualasto, localizada en el noroeste de Argentina. Las rocas de este lugar datan de la etapa carniense del período Triásico, teniendo una edad de entre 231 a 225 millones de años de antigüedad y pese a que hoy es predominantemente árida y desértica, la geología de la zona nos indica que a finales del Triásico era una pantanosa planicie fluvial. En esta formación se han encontrado algunos de los dinosaurios más antiguos de los que se tiene registro, siendo algunos tan primitivos que su clasificación es objeto de polémica. Entre los dinosaurios que se pueden encontrar en el Ischigualasto están:

Chromogisaurus novasi - Un sauropodomorfo basal de pequeño tamaño sólo conocido por algunas vértebras y huesos de las caderas y de las patas.

Reconstrucción del Chromogisaurus por Sebastián Rozadilla

Eodromaeus murphi - Un terópodo basal pequeño conocido por algunos huesos fragmentarios.

Reconstrucción del Eodromaeus por Todd Marshall

Eoraptor lunensis - Un dinosaurio primitivo que ha resultado difícil de clasificar. Algunos los consideran un saurisquio basal, otros un sauropodomorfo y otros un terópodo.

Reconstrucción del Eoraptor por artista desconocido

Herrerasaurus ischigualastensis - Un dinosaurio carnívoro primitivo de clasificación dificultosa y de tamaño relativamente grande en comparación con los demás dinosaurios de su ecosistema, conocido por restos de varios ejemplares. Usualmente, se lo considera un terópodo, aunque algunos investigadores lo clasifican como un saurisquio basal.

Reconstrucción del Herrerasaurus por Vlad Konstantinov

Panphagia protos - Un sauropodomorfo primitivo de constitución ligera conocido por un cráneo parcial y material postcraneal fragmentario. Los rasgos apreciables en el cráneo muestran indicios de una alimentación omnívora. De ahí su nombre (Panphagia significa en griego "Comedor de todo").

Reconstrucción del Panphagia por Gabriel Ugueto

Pisanosaurus mertii - Usualmente considerado el ornitisquio más primitivo, aunque en la actualidad su clasificación es dudosa y hay quien lo considera un silesáurido en lugar de un dinosaurio.

Reconstrucción del Pisanosaurus por Michael B. H.

Sanjuansaurus gordilloi - Un dinosaurio emparentado con el Herrerasaurus y de tamaño similar a éste, conocido por un esqueleto parcial y fragmentos de una mandíbula inferior.

Reconstrucción del Sanjuansaurus por Jorge Antonio Gonzalez

Sin embargo, los dinosaurios no eran el grupo animal dominante de este ecosistema. En la cima de la cadena alimentaria se encontraban los rauisuquios como el Saurosuchus, un tipo de arcosaurios parecidos a los cocodrilos. Por otra parte, los herbívoros más comunes eran los rhyncosaurios (un grupo de arcosaurios que desarrollaron un pico similar a los dientes de los roedores), como el Hyperodapedon y los dicinodontes (una clase de reptiles más estrechamente emparentados con los mamíferos), como el Ischigualastia.

10 de junio de 2017

¿Regresa el Tiranosaurio Escamoso del Siglo XX?

Durante los últimos días en los círculos paleontológicos, se ha hablado bastante de la posibilidad de que el famoso Tiranosaurio rex tuviese un cuerpo completamente cubierto de escamas. Para algunos, esto no será sorprendente, ya que esta es una imagen que se ha difundido bastante en los medios. No obstante, en tiempos recientes, la noción más comúnmente aceptada por la comunidad científica ha sido que los tiranosáuridos (la familia a la que pertenece el Tiranosaurio) probablemente presentasen algún tipo de integumento filamentoso (plumas o protoplumas).

Ilustración hipotética de un Tiranosaurio sin integumento filamentoso por RJ Palmer

El pasado 7 de junio, sin embargo, fue publicado un estudio encabezado por el Dr. Phil R. Bell en el que se describen impresiones de piel de Tyrannosaurus rex. Estas impresiones de piel fosilizadas fueron descubiertas en el espécimen BHI 6230 hace más de una década, pero no habían sido descritas en un artículo científico hasta ahora y todo lo que se conocía de ellas antes de la publicación de esta investigación eran fotografías que circulaban en internet.

Basados en la recuperación y análisis de impresiones de piel asociadas a diferentes partes del cuerpo, específicamente de la cola y del cuello (aunque no se especifica de qué parte del cuello provienen), los autores concluyen que los tiranosauroides (el grupo Tyrannosauroidea) probablemente fueron perdiendo el integumento filamentoso durante su evolución y atribuyen este fenómeno principalmente al gigantismo y a las implicaciones de un cuerpo macizo en la termorregulación (a mayor masa corporal, mayor retención calorífica).

Diagrama fotográfico de las impresiones de piel de T. rex en el estudio de Bell et al

Sin embargo, a diferencia de otros medios donde sólo se publica "lo que vende" (es decir, lo que genera visitas), en este blog se busca más fomentar el pensamiento crítico. Por esa razón, el título de esta entrada está redactado en forma de pregunta. Dicho esto, tengamos en cuenta algunas consideraciones antes de dar una respuesta concluyente a la pregunta titular:

  • Las impresiones fosilizadas se concentran en zonas aisladas que no cubren un área mayor de 5 centímetros cuadrados en el cuerpo de un coelurosaurio de 12 metros de largo. A eso se suma el hecho de que el registro fósil ha demostrado en más de una ocasión que las escamas y las estructuras filamentosas pueden existir en contigüidad. De hecho, los autores de este nuevo estudio no descartan la posibilidad de que el T. rex tuviese plumas o protoplumas al menos, en el área dorsal.
  • Las estructuras apreciables en las impresiones descritas tienen un diámetro no superior a un milímetro, siendo indistinguibles a simple vista y asemejándose más a los tubérculos pequeños y poligonales vistos en la piel de las aves (usualmente, ocultos bajo una capa de plumaje) que a las escamas compactas e irregulares apreciables en la piel de los reptiles, algo que muchos expertos habían notado incluso antes de la publicación del nuevo estudio de Bell y sus colegas y que además coincide con los patrones vistos en fósiles de otros tiranosáuridos.
  • En 2014 se publicó un estudio que sugiere que los dinosaurios no eran endotérmicos (de sangre caliente), sino mesotérmicos (de sangre "tibia"), por lo que su metabolismo no necesariamente funcionaría igual al de las aves y mamíferos de hoy, lo que implica un nivel de incertidumbre a considerar en cuanto a las implicaciones de esto en la termorregulación. Además, es sabido que las plumas tienen propiedades diferentes a las del pelaje en lo que respecta a la retención calorífica, pudiendo incluso liberar calor y contribuir al refrescamiento del animal.
  • El plumaje sólo puede preservarse en los fósiles bajo determinadas condiciones químicas y ambientales. Teniendo esto en cuenta, el paleontólogo Stephen Brusatte indica que el hecho de que no se aprecien signos obvios de filamentos en las impresiones descritas en el nuevo estudio no significa que éstos no estuviesen presentes cuando el animal vivía. A eso se suma el hecho de que algunas de las impresiones (específicamente, las vistas en las caderas) están adheridas al hueso. El paleontólogo Andrea Cau alega que dado que en vida, la capa de piel externa debió estar separada del hueso por otras capas de tejido (músculos, grasa, tendones, etc.), esto indica un alto grado de deshidratación que sugiere que el animal murió en circunstancias áridas, lo cual dificultaría la conservación en estado prístino del integumento y la preservación de potenciales estructuras filamentosas, las cuales habrían sido más propensas al deterioro durante el proceso de descomposición. Asimismo, según Andrea Cau, cabe la posibilidad de que las estructuras vistas en las impresiones no sean realmente escamas, sino protuberancias formadas tras la muerte del animal, durante la descomposición y fosilización debido a fenómenos como la deshidratación. En resumen, es posible que el animal en vida haya tenido plumas, mas éstas no se preservaron durante los procesos tafonómicos (todo lo que ocurrió con el cuerpo del animal luego de su muerte).

Quisiera cerrar la entrada aclarando que el propósito de ésta no es difundir la idea de que el T. rex definitiva e incuestionablemente tuvo plumas o protoplumas, sino puntualizar que dicha posibilidad no queda contundentemente descartada con la información que arroja esta nueva investigación.

Fuente del estudio: http://rsbl.royalsocietypublishing.org/content/13/6/20170092

Otras referencias consultadas:
http://theropoda.blogspot.com/2017/06/pregiudizi-di-pelle-nellevoluzione-dei.html
http://theropoda.blogspot.com/2017/06/quelle-squame-sono-squame.html
http://news.nationalgeographic.com/2017/06/tyrannosaurus-rex-skin-fossils-feathers-scales-science/

27 de mayo de 2017

¿Dónde están los ornitisquios del Triásico?

Nota: Esta entrada será un poco distinta a las anteriores en términos del tono utilizado, ya que como autor del blog, quisiera explorar varios acercamientos a la hora de divulgar información en este espacio para darle variedad y dinamismo. Dicho esto, procedamos con el tema.

Ah, los ornitisquios. Ese grupo de dinosaurios tan diverso cuya evolución llevó a colosos con placas, como el Stegosaurus, a tanques vivientes, como el Ankylosaurus, a gigantes con golas y cuernos, como el Triceratops y a exhibicionistas crestados, como el Lambeosaurus. ¿Pero cómo fue que ese grupo se diversificó tanto? ¿Cuáles son sus orígenes?

Durante mucho tiempo, se ha pensado que las respuestas a estas interrogantes las pueden ofrecer dinosaurios como el Pisanosaurus, un pequeño animal encontrado en la Formación Ischigualasto (donde también se encontró al Eoraptor, al Herrerasaurus, al Panphagia, al Eodromaeus, entre otros), datando de aproximadamente, 230 millones de años y habiendo por tanto, vivido a finales del Triásico, período en el que se originaron los dinosaurios. Por si fuera poco, su edad lo convierte en el ornitisquio más antiguo conocido.

Reconstrucción hipotética del Pisanosaurus por Michael B. H.

De modo que tenemos un ornitisquio en lo que algunos llaman "la cuna de los dinosaurios" (aunque hay que tener en cuenta que se han descubierto posibles fósiles de dinosaurios en rocas un tanto más antiguas). ¿Y quién puede negar que esto es una pieza clave en el rompecabezas de la evolución de este grupo y de los dinosaurios en general?


Oh... Pues al parecer, el paleontólogo Federico L. Agnolín lo puede negar. Y eso es lo que pasa cuando el único material de Pisanosaurus encontrado es un ejemplar en un pobre estado de preservación, el cual para completar, se ha degradado aún más debido a descuidos durante el proceso de preparación del fósil. Esto ha hecho que la clasificación del Pisanosaurus sea todo menos sencilla. Tan drástico es el caso que, como nos demostró Agnolín, ahora inclusive hay dudas de que sea un dinosaurio.

Con el Pisanosaurus en estado de clasificación dudoso, el próximo ornitisquio más antiguo que se conoce es el Eocursor, encontrado en la Formación Elliot al sur de África. Aunque también está incompleto, gracias a su mayor grado de preservación, podemos ver que sus caderas y su pelvis indican que se trata claramente de un ornitisquio. De modo que podríamos decir que el Eocursor es el que responderá nuestras preguntas sobre el origen y diversificación del grupo. No es tan antiguo como el Pisanosaurus, pero habiendo sido encontrado al sur de la Formación Elliot, sabemos que es de edad triásica y siendo tan antiguo, puede ayudarnos a encontrar algunas respuestas, ¿verdad?


Mejor me trago mis palabras. Como menciona el Dr. Thomas Holtz en su Twitter, resulta que contrario a lo que se pensaba originalmente, el Eocursor fue encontrado en la parte superior de la Formación Elliot, la cual data de principios del Jurásico, no en la inferior, que es de edad triásica.

Pero bueno, aún tenemos una última esperanza: el heterodontosáurido no identificado de la Formación Laguna Colorada de Argentina, descrito por Ana M. Báez y Claudia A. Marsicano. No será tan basal y ya estará algo diversificado, pero sigue siendo uno de los primeros ornitisquios y al ser de edad trásica...



Y con lo que nos dice aquí la Dra. Laura Porro, damas y caballeros, parece que ahora no tenemos registro definitivo de ornitisquios en el Triásico. En su lugar, lo que tenemos es lo que en paleontología se conoce como un linaje fantasma en la misma base evolutiva de los ornitisquios.

No obstante, hay que aclarar que esto no significa que no hubiese ornitisquios en el Triásico. Es sólo que no se han encontrado aún (o mejor dicho, los pocos que se han encontrado hasta ahora están en duda) y dado lo difícil que es conseguir buen material de dinosaurios de este período y el pobre estado de preservación en el que tiende a encontrarse, ¿quién sabe cuándo surgirá un hallazgo que nos permita conocer cómo eran y cómo se diversificaron los primeros ornitisquios? Por otro lado, siendo más optimista, ¿será posible que ya se haya descubierto alguno, pero que aún no se haya descrito? O dada la forma en que se ha estado tambaleando el árbol familiar de los dinosaurios últimamente, ¿será posible que nos llevemos una sorpresa con alguna pista que aún no se haya estudiado tan a fondo? Sólo el tiempo lo dirá.

Referencias:
1. https://en.wikipedia.org/wiki/Pisanosaurus#cite_ref-14
2. https://mobile.twitter.com/TomHoltzPaleo/status/792402405174370306
3. https://peerj.com/articles/1494/